En general, la muerte de osos   siempre ha estado vinculado a casos directos sin mayores implicaciones  que determinadas circunstancias colaterales.  Un cazador que en una batida le sale un oso,  lo mata  de un disparo y luego trata de justificar que lo confundió con un jabalí.

La muerte de osos por cazadores furtivos que en la impunidad de la escasa vigilancia que hay en las zonas oseras, peinan los valles y montañas de los parques naturales de Asturias encapuchados y con sus armas con silenciador. En estos casos es difícil encontrar al oso muerto, pero la ausencia de ejemplares donde debería de haber una buena población osera y la desaparición de las hembras reproductoras, (Parque Natural de las Ubiñas la Mesa), pone en evidencia que los osos caen muertos a tiros.

Es un efecto colateral de una histórica actitud  de  seguir cazando al margen de la Ley, como se ha hecho toda la vida. La Administración lo sabe y lo consiente, hasta el punto de haber habido alcaldes en estos territorios que amparaban matar a los osos y proteger con su influencia política a los vecinos furtivos.

Otras muertes de osos están vinculadas a circunstancias previsibles pero accidentales, tal como  son los atropellos de osos en carreteras. Un fenómeno  asumido en la estrategia de conservación del oso pardo en todos los países de Europa donde vive este animal.

EL CASO CACHOU, UNA MUERTE CONDICIONADA POR GRAVES ERRORES DE ESTRATEGIA EN LA  CONSERVACIÓN DEL OSO PARDO

Fotograma del documental ¿quién ha matado al oso Cachou?  emitido recientemente por  3CAT. Momento en el que el cadáver del oso es recogido por un helicóptero.  Pinchando en el  fotograma se accede al  documental, emitido en catalán, salvo las declaraciones del abogado de FAPAS y de IPCENA.

Para adentrarnos y tratar de entender  las razones por la que se mata al oso Cachou, debemos de  inicialmente  valorar la circunstancia de que este oso había sido capturado y radiomarcado en el desarrollo de un Programa de Conservación del oso en Cataluña   con el apoyo económico de la Unión Europea, el Programa Piros Life

Ello quiere decir que era un ejemplar de oso pardo totalmente controlado día y noche, conociendo lo que hacía en cada momento.

Este programa Life, trataba de generar  modelos de  actuaciones que  favorecieran al oso en  su convivencia con  los habitantes  de las montañas pirenaicas.  Una de estas actividades estaba relacionada con la apicultura. Evitar los daños que los osos causan en las colmenas de abejas.

Un error de conocimientos técnicos 

En  la Cordillera Cantábrica , entre los años 2013 y 2014, se realizó un estudio para evaluar sistemas de protección de colmenares y evitar daños de oso. Estudio encargado por el Ministerio de Agricultura, hoy MITECO realizado por  expertos en osos. y publicado en la revista especializada  CDP news Carnivore Demage Preventión

EFICACIA DE PROTECCIÓN CONTRA DAÑOS DEL OSO PARDO      Medidas de protección de colmenares en la cordillera Cantábrica

Publicado  en la revista  CDP news especializada en la prevención de daños de grandes carnívoros. Año 2016 nº 12.  Cuyos resultados como podemos ver en la publicación recogen varios sistemas de protección de colmenares.

Pese a que los autores del estudio plantean en el apartado de resultados que las medidas investigadas  poseen una alta eficacia, la realidad es que ninguna de las planteadas  impide el daño de los osos a los colmenares, tal como hemos podido comprobar a lo largo de estos años al visitar  colmenares dañados por los osos siguiendo las recomendaciones basadas en este estudio y que  en la actualidad son referencia del  Ministerio de Transición Ecológica.

Podemos ver  las medidas propuestas por el MITECO, ninguna de ellas eficaz para evitar daños de oso, consultando la sección que hace referencia Catálogo de medidas de protección de la agricultura y la ganadería: Interacciones con la fauna silvestre, sección oso pardo.

La prueba de este ineficaz sistema propuesto para proteger colmenares, no solo lo puede certificar FAPAS. Todos los colmenares protegidos en Omaña estaban basados en  el modelo que propone el MITECO  a través del trabajo llevado a cabo por los investigadores, en todos entró el oso.

Vemos esta imagen de un vídeo que está colgado en las redes sociales y desconocemos quién es el propietario.

Podemos contar hasta 10 líneas electrificadas que marcamos con los puntos rojos para hacerlas más visibles y  que funcionaban perfectamente cercando el colmenar según  relata el autor del vídeo .  Aún así explica el propietario,  el oso consiguió entrar en el interior y destrozar las colmenas.

Se ofrece a los apicultores  la posibilidad de instalar un supuesto cierre de protección de gran eficacia  que resulta que no lo es ya que el oso consigue   alcanzar las colmenas,  generando una  situación de frustración  ante  el deseo  de proteger el colmenar y  la producción de miel. Y llegando a  peligrosas conclusiones.  O  mis colmenas o el oso.

Pero aún hay otra cuestión  en este estudio que vuelve a cometer otro grave error.  Somete a la consideración científica que los osos que atacan repetidamente colmenares son osos habituados. Es decir, desarrollan un comportamiento anómalo y aprenden a atacar colmenares. Supuestamente otros  osos no lo hacen, diríamos que son osos pacíficos.

El estudio  diferencia la presencia de osos conflictivos y osos no conflictivos cuando la realidad es que el 100% de los osos que habitan  las montañas cantábricas explotan como recurso alimenticio todas las colmenas a las que puedan acceder.

UNA MALA INFORMACIÓN EN LA PROTECCIÓN  DE COLMENARES

Es la clave para fomentar  una actitud de rechazo por parte de los apicultores hacia el oso. Cachou  ha sido una víctima  de esta mala información.

 

PARTE SEGUNDA DE ESTA INVESTIGACIÓN (PRÓXIMAMENTE)