Durante estas semanas, FAPAS está de lleno en el trabajo de eliminación de eucaliptos. Simbólico, lo sabemos. Quitar unos cuantos miles no es nada comparado con los millones de eucaliptos que hay diseminados por todos los montes costeros cantábricos y   cuya utilidad es nula, no sirven para nada.  Ningún maderista los quiere por el elevado coste de  cortarlos y transportarlos hasta una fábrica de celulosa.

Árboles que han llegado hasta nosotros a causa de la absoluta falta de planificación forestal. Heredamos ahora  montes cubiertos de matorral y eucaliptos donde no pueden crecer especies autóctonas para recuperar los  bosques originales cantábricos.

FAPAS, con su gente y su maquinaria lleva a cabo un  trabajo de eliminación de eucaliptos en los montes municipales del concejo asturiano de Ribadedeva, un enclave que originalmente poseía  bosques de encinas y abedulares, un singular ecosistemas donde se mezclan de manera armoniosa las especies mediterráneas y las  atlánticas.

  La  actividad la inicia Luis al descargar el buldócer de FAPAS para comenzar los trabajos de eliminación de eucaliptos.

  Cristina, estudiante  de Grado Superior de Gestión Forestal y  del medio natural que está actualmente en prácticas con el FAPAS, ayudando a descargar la maquinaria.

  Paquito en plena faena de desbroce de suelos y preparación para  llevar a cabo las plantaciones con especies autóctonas.

Una vez que el terreno está listo, se  realizan las plantaciones, Marta, también estudiante de biología en prácticas en el FAPAS y Ilja en plena actividad de plantar abedules.

Al fondo podemos ver  el mar cantábrico, cubierta la rasa costera caliza por un denso bosque de encinas.

El cambio de suelo al iniciarse la elevación del terreno sobre el mar,  cambia la  geología y pasamos a un suelo silíceo, donde el abedul es predominante.  Así que cambiamos eucaliptos por abedules.

Poder disponer de maquinaria propia es una ventaja para quitar eucaliptos en donde  se puede acceder con ella en el monte. Entonces, los árboles de mediano tamaño son arrancados de cuajo por la pala del buldócer.

¿Quién dijo que las máquinas solo destruyen?. Las del FAPAS ayudan a recuperar la naturaleza.

Con la ayuda de 

 

 CAMPAÑA ELIMINA UN EUCALIPTO

Ahora puedes ayudar a quitar tu eucalipto