UTILIZACION DE LAS CARROÑAS POR FAUNA SALVAJE EN ASTURIAS
2004-2005

EURONATUR  Universidad de Leon
    FAPAS

  
 
  
Introducción

    El 22 de Mayo del año 2001, el Diario Oficial de las Comunidades Europeas publicaba el Reglamento 999/2001 por el que se establecieron las disposiciones para la prevención, el control y la erradicación de determinadas encefalopatías espongiformes transmisibles.

    La enfermedad conocida como "el mal de las vacas locas" dio lugar a la Directiva de la Unión Europea que ponía en marcha los mecanismos de control de animales domésticos muertos. Evidentemente, una necesidad, viendo el panorama que se presentaba y su negativa influencia sobre la sanidad humana.

    Comenzaba así la obligatoriedad de recogida de los animales muertos, trasladándolos a hornos crematorios, evitando su desaparición por medios no controlados en el medio natural. Una medida que enseguida levantó la voz de alarma entre los conservacionistas españoles, conocedores de que la importante población de aves carroñeras que alberga nuestro país y que se sostiene precisamente basando su alimentación en los cadáveres de la ganadería doméstica.

    La relación carroñas, aves carroñeras es tan evidente como secular. Durante cientos de años conocemos que buitres, alimoches, quebrantahuesos, cuervos o milanos por citar solamente los más representativos dependen de los muladares para sobrevivir, cumpliendo a la vez esa importante función sanitaria que se manifiesta con la propia desaparición de los carroñas; evitar la propagación de enfermedades.

    Es por ello que pronto, los expertos y las organizaciones de conservación de la naturaleza se apuraron a exigir que el reglamento comunitario encontrara soluciones para evitar un impacto negativo sobre las poblaciones de aves carroñeras, surgiendo las disposiciones que permiten la creación de muladares que garantizan los aportes alimenticios necesarios para su supervivencia.

    Sin embargo, el efecto de la normativa europea parece haber pasado desapercibida en su impacto negativo sobre otras especies de la fauna ibérica. Quizás, por la acostumbrada y errónea interpretación que hacemos del comportamiento de determinadas especies a las que consideramos prioritariamente predadoras o como es el caso del oso pardo, omnívoras.

    A lo largo de los últimos años, desde el FAPAS hemos notado determinados cambios de hábitos alimenticios de dos de las especies más representativas de la cornisa cantábrica, el oso pardo y el lobo. Un aumento espectacular de los daños de los osos en los colmenares ha sido la voz de alarma. ¿Por qué los osos han pasado de apenas algo más de una docena de ataques a los colmenares en Asturias a quizás más de ciento cincuenta el año pasado?.
    ¿Porqué han aparecido poblaciones de lobo en zonas medias de la montaña asturiana predando sobre ganado doméstico cuando antes no se producían estos daños?. Preguntas que deben de encontrar respuesta.

    El trabajo fotográfico del FAPAS a lo largo de los últimos años ha documentado la intensa explotación que hacen los lobos y los osos de las carroñas, y también otras especies que obtienen sus recursos alimenticios sin esfuerzo. Jabalí, zorro, tejón, marta, garduña, jineta…

    El seguimiento controlado de varias carroñas durante los años 2004 y 2005, permiten comenzar a evidenciar que la ausencia de carroñas procedentes de ganado doméstico puede ser motivo de un profundo desequilibrio entre las poblaciones de fauna salvaje. No en vano, los datos aportados por el Servicio de Alertas Sanitarias del Gobierno Regional del Principado de Asturias son los suficientemente demostrativos para causarnos preocupación.

    Durante el año 2004, se recogieron para ser incinerados en Asturias más de 17.000 cadáveres de animales que sin la normativa de la UE hubieran quedado diseminados por el medio natural asturiano. ¿Qué parte de esas carroñas habrían sido consumidas por la fauna salvaje?, la respuesta es que la gran mayoría, pues el método tradicional de desprenderse de un animal muerto por los ganaderos es su abandono en zonas o lugares donde tradicionalmente se han depositado durante años, o décadas para consciente o inconscientemente ser consumidas por la fauna salvaje.

    Creemos que se debe de abrir un debate sobre esta cuestión, pues quizás sea un tremendo error considerar que la existencia de daños de lobos en zonas ganaderas se debe a un aumento poblacional y entonces gestionar la población de lobo eliminando ejemplares, lo que es añadir más riesgo a su conservación. En el caso del oso, ¿cómo debemos de interpretar la presencia de los osos en zonas fuertemente humanizadas, llegando incluso a la puerta de ciudades como Oviedo para buscar alimento en prados y fincas de cultivo?,
¿a qué se debe el escaso éxito reproductor de la especie?.

FAPAS, Julio 2005

 


Dr. Francisco José Purroy Iriazoz
Departamento de Biología Animal
Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales
Universidad de León

Alfonso Hartasánchez y Doriana Pando
Fondo para la Protección de los Animales salvajes
FAPAS
La Pereda, Llanes

Apoyo financiero de
EURONATUR
 
    
UTILIZACION DE LAS CARROÑAS POR FAUNA SALVAJE EN ASTURIAS
2004-2005


Seguimiento y control de la utilización de carroñas por oso pardo y lobo en los Concejos de Somiedo, Belmonte de Miranda y Proaza en Asturias

    Muestreo de campo
    Se analiza el aprovechamiento de las carroñas tomando como referencia a dos especies
    -    Oso pardo (Ursus arctos)
    -    Lobo (Canis lupus signatus)

    Seguimiento fotográfico
    A través de seguimiento fotográfico se constata la presencia de las especies de referencia en las carroñas así como su aprovechamiento como recurso trófico.

    Periodo de trabajo
    El trabajo se realiza durante los años 2004 con el seguimiento de 9 carroñas y 2005 con el seguimiento de 8 carroñas
Total de carroñas evaluadas: 17

    Distribución
    Para la ubicación de las carroñas en el territorio de presencia de oso y lobo, se ha utilizado un método de colocación aleatoria, similar al que de manera natural puedan surgir las carroñas derivadas de los usos tradicionales agrarios, tal como se ha producido a lo largo de los últimos cientos de años.

    Aprovechamientos
    El aprovechamiento de las carroñas por las especies de referencia ha sido:

    En 13 carroñas ha entrado el oso

    -    12 carroñas consumidas solamente con oso
    -    1 carroña consumida con oso y lobo
    -    2 carroñas solo con presencia de lobo
    -    3 carroñas no han sido consumidas ni por oso ni por lobo.

   
Aprovechamiento de carroñas
carr-esq1.jpg (5521 bytes)

Del trabajo de seguimiento se constata una utilización total de las carroñas consumidas por oso y lobo que corresponde:

Aprovechamiento total de carroñas
carr-esq2.jpg (4910 bytes)

Utilización local de las carroñas
Se establece una comparación por concejos

SOMIEDO 2 CARROÑAS
    1 carroña oso
    1 carroña lobo
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BELMONTE 7 CARROÑAS
    6 carroñas oso
    1 carroña lobo
    1 carroña otros
    * En 1 carroña se constata el aprovechamiento tanto de oso como de lobo
carr-esq4.jpg (5365 bytes)

PROAZA 8 CARROÑAS
    6 carroñas oso
    2 carroñas otros
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Frecuencia
    La frecuencia del uso de las carroñas por oso y lobo, ha podido ser constatada en aquellas carroñas que han sido controladas a través de la utilización de cámaras de disparo automático con datador de fecha.
    Se ha podido hacer un seguimiento total de 8 carroñas, con los siguientes resultados:

    Oso
    Frecuencia de entrada a carroñas
    A los 3-3-4-5-7-8-11 y 30 días
    De ello se desprende que la localización media de una carroña por el oso desde que aparece el cadáver en el medio natural es de 8,87 días.

    Lobo
    Frecuencia de entrada a carroñas
    A los 10 y 26 días
    De ello se desprende que la localización media de una carroña por el lobo desde que aparece el cadáver en el medio natural es de 18 días.

Utilización espacial del territorio
    El seguimiento realizado con carroñas en un área bien definida del territorio osero del núcleo occidental cantábrico, con una estima poblacional de entre 25-35 ejemplares de oso pardo ha sido complementado con dos métodos de control demográfico.

    1º La identificación de ejemplares a partir de datos biométricos, medidas de huellas
    2º Identificación física de ejemplares a través de la utilización de cámaras fotográficas.

    Estas dos técnicas, aún aplicadas conjuntamente no permiten la identificación exacta de todos los ejemplares detectados, pero sí la individualización de ciertos individuos que presentan unas características concretas, principalmente manchas de collar.

    Se evalúa que en términos generales la explotación de las carroñas por el oso se efectúa a partir de los recorridos que periódicamente realizan los plantígrados por determinadas áreas que posiblemente han aportado carroñas tradicionalmente, derivadas de la actividad agropecuaria.

    Los osos "buscan" permanentemente carroñas sobre el territorio de campeo. Ello motiva una gran movilidad de los animales y una rápida localización de la comida.


    Aprovechamiento temporal de las carroñas

    Del trabajo, se desprende que el oso no aprovecha las carroñas con la misma intensidad en cualquier época del año. Al contrario, llegado determinados momentos de productividad de otros recursos alimenticios, las carroñas parecen ser ignoradas.

    Deberíamos preguntarnos entonces por el papel que representa la carroña en la dieta alimenticia del Oso pardo en determinadas épocas del año.

    Los datos apuntan a la gran importancia que poseen los cadáveres de animales domésticos en los últimos meses del invierno y principios de primavera. Ello se desprende de la utilización espacial del territorio por parte de los osos, ya que en esta época se constata un constante movimiento de los osos entre núcleos humanizados. Sin duda, siguiendo una pauta de comportamiento que les lleva a localizar los animales muertos que son retirados de las cuadras mientras el ganado en esta época está estabulado.

El hábito secular de desprenderse de los cadáveres de estos animales arrojándolos a determinados sitios en los entornos rurales, ha condicionado un comportamiento de los osos en el uso del territorio que se mantiene por los ejemplares adultos, acostumbrados a conseguir la comida en esos lugares

   
   
Seguimiento de carroñas

    Invierno/primavera
    Meses de enero a mayo = 10 carroñas
    7 aprovechadas por el oso
    2 aprovechadas por lobo
    2 carroñas no han sido aprovechadas
    * Una carroña ha sido aprovechada simultáneamente por oso y lobo

    Enero/febrero = 0 carroñas

    Marzo = 5 carroñas
    2 carroñas aprovechadas por el oso
    1 carroña aprovechada por el lobo
    2 carroñas no aprovechadas

    Abril = 4 carroñas
    4 carroñas aprovechadas por el oso
    1 carroña aprovechada por el lobo
    * Una carroña ha sido aprovechada simultáneamente por oso y lobo.

    Mayo = 1 carroña
    1 carroña aprovechada por el oso


    Verano/otoño/invierno
    Meses de junio a diciembre = 8 carroñas
    7 aprovechadas por el oso
    1 carroña no ha sido aprovechada

    Junio = 1 carroña
    1 carroña aprovechada por el oso

    Julio = 2 carroñas
    1 carroña aprovechada por el oso
    1 carroña no aprovechada

    Agosto = 1 carroña
    1 carroña aprovechada por el oso

    Septiembre = 2 carroñas
    2 carroñas aprovechadas por el oso

    Octubre = 1 carroña
    1 carroña aprovechada por el oso


   
Valoración de resultados
    Se considera pues la importancia de las carroñas derivadas de la ganadería doméstica en la dieta alimenticia del oso pardo.
    La importancia parece ser máxima en el periodo de de abril a mayo, con un aprovechamiento del 100% en abril y mayo.
   
    Este periodo coincide con el de máxima actividad después del periodo estacional de menor actividad de los osos en el invierno. La salida de sus letargos con una disminución física de peso y reservas grasas, debe de obligar al plantígrado a una búsqueda inmediata de recursos tróficos.
Si analizamos las disponibilidades de alimento en esta época, los recursos de carácter no antrópico se basan en:
   
    -    Cadáveres de fauna silvestre
    -    Conservación de la otoñada anterior

    Ambos recursos alimenticios no poseen una estabilidad constante de manera anual, ya que la presencia de cadáveres de fauna silvestre en las áreas oseras queda condicionada por la abundancia de este tipo de fauna, no coincidente en algunos casos con zonas de presencia osera estable. A la presencia de inviernos rigurosos con fuertes nevadas que propician la muerte de ungulados y que tampoco es constante de manera anual.
    En cuanto a la conservación de la vecería de castaña y bellota, esta también queda sujeta a fluctuaciones de carácter climático. Años de mucha abundancia y lluvia no permite la conservación de frutos en el suelo más allá del otoño.
    Diríamos que el recurso trófico más abundante y que ha permanecido de manera constante en el territorio a disposición de los oso, ha sido el derivado de las carroñas abandonadas en las épocas de invierno/primavera en los entornos de núcleos rurales con cabaña ganadera.

Importancia de las carroñas en la supervivencia de los oseznos.
    Las experiencias de control fotográfico, ha podido determinar el estado físico de los oseznos nacidos de una misma madre en dos partos diferentes.
Uno de los partos y la posterior crianza de los 2 oseznos no contó con el aporte de carroñas.
    El segundo parto ha sido favorecido en la crianza de los dos oseznos nacidos, por el parte de carroñas.
    Los testimonios gráficos obtenidos han sido muy claros.
    Mientras que los oseznos independizados en el primer parto, presentaban en el mes de mayo un estado absolutamente desnutrido, los del segundo parto presentaban un estado físico muy bueno.
    Si tenemos en cuenta que la única posibilidad de analizar el cadáver de un osezno de segundo año dio en el análisis de la necropsia un resultado de muerte por caquexia extrema, (muerte por absoluta inanición), se debe de valorar muy seriamente en la supervivencia de los oseznos independizados, la influencia de las carroñas como elemento determinante de supervivencia.
 

Documentación gráfica
Osezno de segundo año, nacido en el año 2004 (foto superior) y su madre (inferior) en una carroña de equino (abril 2005)

Crías de la osa adulta anterior, nacidas en el año 2002, fotografiadas en mayo de 2003 cuando estaban comenzando a estar independizadas de su madre.

Aprovechamiento de carroña por otras especies, zorro (Vulpes vulpes)


Lobo adulto alimentándose en carroña de caballo.


Aprovechamiento de carroña por otras especies, garduña (Martes foina)

 
    

CONCLUSION:
    El oso es un mamífero omnívoro y oportunista, adaptado a la disponibilidad de recursos tróficos estacionales. Se trata de una especie longeva de baja y lenta productividad, en la que los parámetros reproductivos pueden variar dependiendo de los factores ambientales

    El estado nutricional del oso pardo condiciona los siguientes parámetros:
    -    Edad de la primera reproducción.
    -    Tamaño de la camada.
    -    Intervalo entre partos.
    -    Tasa de supervivencia de las crías.

    Momentos de mayor estrés alimentario:

    EPOCA POSHIBERNAL.
    Final de Febrero-Abril, coincidiendo con la salida de la osera.
    Al gasto de reservas energéticas durante el letargo, se unen los escasos recursos alimenticios de porte herbáceo.

    EPOCA OTOÑO-INVERNAL.
    En años de escasez de cosecha de frutos.

    En ambos casos la oferta natural de carroña, explotada de forma sistemática por los osos supone un aporte adicional de alimento en los momentos de mayor estrés alimentario.

    La gran diferencia entre las medias de desplazamiento que mostró el oso marcado en Riaño, entre marzo de 1986 (0,0 Km.) y marzo de 1987 (2,4 Km.), se debieron a la disponibilidad de carroña. En la primavera del 86, tras un invierno muy duro, se produjeron muchas bajas en la caza mayor en Riaño. Salsero encamó al lado de un grupo de ciervos enterrados bajo un metro de nieve, alimentándose durante días sucesivos. En cambio, el siguiente invierno fue muy suave, haciendo que la escasez de carroñas (comprobado por la composición de los excrementos recolectados), condicionase grandes desplazamientos en busca de alimento, hierba recién brotada pobre en proteínas.

La baja actividad durante el otoño de 1985, se debió a que permaneció alimentándose durante dos semanas de una vaca desenterrada, activándose sólo durante 4-6 horas al día.

    El 29 de Octubre de 1985, pasó 16 días encamado a unos metros de una carroña desenterrada. la vaca había muerto en Junio, y sólo quedaban piel y huesos.

    La actual política de recogida de animales muertos por cuestiones sanitarias, supone una pérdida de recursos alimentarios para el oso, ya que se pierden el 100% de las carroñas primaverales e invernales de las partes bajas. (informe de actividades/Fapas 2002)

    La normativa comunitaria no está considerando la singularidad de la ganadería extensiva del sur de Europa.
    Los cadáveres de animales muertos en zonas inaccesibles no se detectan hasta mucho después de que se hayan producido. En la mayoría de los casos son las aves carroñeras los primeros indicadores de la muerte del animal. Estas circunstancias se dan en explotaciones integradas con el medio natural, de elevado valor ecológico. Por ello deben considerarse como excepciones ya que existe escasa probabilidad de que el ganado esté expuesto al EEB por el consumo de piensos ricos en proteínas. Es necesario compatibilizar la conservación de un patrimonio biológico único con los programas de erradicación de las EET que garanticen la seguridad de las poblaciones humanas y animales sensibles. Las carroñas procedentes de la ganadería extensiva forman parte de la dieta de algunas especies, a lo largo del ciclo vital o en los momentos más críticos de su vida. la eliminación de este recurso trófico llevaría a una drástica reducción de la población de oso,

OBJETIVO

FAVORECER LA ALIMENTACIÓN DEL OSO COMO FACTOR CONDICIONANTE DE LA REPRODUCCIÓN Y DE LA SUPERVIVENCIA DE LAS CRÍAS, CON UNA MORATORIA QUE PERMITA EL ABANDONO DE RESES MUERTAS EN TODAS AQUELLAS ZONAS DEL TERRITORIO OSERO DONDE TODAVÍA SE PRODUCE UN APROVECHAMIENTO ESTACIONAL DE LOS PASTOS DE ALTA MONTAÑA, DE DIFÍCIL ACCESO

www.fapas.es