EL POLEN   

Vamos a intentar conocer un poco más de uno de los productos estrella de la colmena. Generalmente sabemos bien poco acerca de su origen, uso o propiedades; aquí tenemos unos datos que nos pueden aclarar dudas acerca de este alimento.

¿QUÉ ES EL POLEN?

El polen es la secreción de la parte masculina de las flores (las anteras), el equivalente al esperma en los animales. Cuando los granos de polen caen sobre el pistilo (órgano femenino de la flor) se produce la polinización.

A la polinización colabora en gran medida la abeja que para llevar a su colonia néctar y polen, hunde su cabeza en las corolas de las flores, saliendo espolvoreada de gametos que depositará en la siguiente flor que visite. A cambio recibe una recompensa; el buche lleno de néctar y las cestas de polen de las patas repletas.

En el caso del polen que nos ocupa, la abeja lo humedece con saliva y néctar, dándole la forma de pequeñas bolas de 6 a 8 mg. hasta llenar las bolsas de las patas que pesan unos 20 mg. y llevan unos cuatro millones de granos de polen.

Si nos fijamos en una abeja pecoreadora de polen (no son las mismas que las de néctar) en una flor, vemos como se limpia el cuerpo como si fuera un gato lavándose y va elaborando las pelotas que introduce en las bolsas.

Una vez que nuestra abeja llega a la colmena, lo mete en una celdilla de las que rodean el nido de cría y lo recubre de miel. Así se forma el pan de abeja, alimento principal de la colonia. Este pan de abeja no es el producto que nosotros consumimos; los apicultores les arrebatamos las bolas de polen a las abejas antes de que las introduzcan en la colmena ¿cómo? Pues con un ingenioso método que os explicaré en el siguiente apartado.

Los apicultores siempre hablamos de plantas nectaríferas, poliníferas o ambas. En realidad esto depende de la afinidad de las abejas, pero también de la forma de las flores, accesibilidad de los nectarios, de las anteras, etc. Así hay plantas donde insectos del género bombus –abejorros- recogen néctar pero del apis –abejas- no y viceversa.


Polinizando una flor de zarzamora en La Navariega


Detalle de las cestas de polen semillenas


Un panal repleto de pan de abeja


Polen con amplia variedad cromática

Los granos de polen cambian de forma, color y sabor con la especie de planta de que se trate, así tenemos polen desde el amarillo claro hasta el negro pasando por el malva, verde y todas las tonalidades del marrón.

El polen que encontramos generalmente en las tiendas es completamente amarillo (con algún grano negro) Este es polen monofloral de jara (Cystus s.p.) y procede de los montes de Salamanca y Extremadura, principales productores de polen de España. En el polen recogido en Asturies (o el resto de la cornisa cantábrica) predominan los colores crema del eucalipto, amarillo del castaño, gris de la zarzamora y pólenes verdosos de los frutales.

Dependiendo de la época del año, la especie en floración y, por tanto, el tipo de polen también varía ( sería difícil, a no ser que lo mezcláramos, encontrar en un tarro de polen eucalipto que florece en invierno y castaño que florece en junio)

      
¿CÓMO LO EXTRAEMOS?

Como digo, el polen introducido en la colmena o pan de abeja, no se extrae para su consumo sino que es el alimento de la colonia.

El apicultor debe quitar su carga a las abejas antes de que éstas entren a su casa. Para ello colocamos en la entrada o piquera un cazapolen, aparato formado por una rejilla que tapa la entrada y un cajón inferior a donde cae el polen. La rejilla tiene agujeros del tamaño preciso para que pase la abeja solamente si deja caer su carga de polen al cajón.

El cajón de polen debe vaciarse periódicamente, dependiendo de la humedad del sitio en que se extraiga (en la cornisa cantábrica a diario) El polen fresco contiene alrededor de un 15% de humedad (como digo, según las zonas) por lo que, para su conservación debe secarse hasta que solo tenga un 4 ó 5%. El último proceso sería retirar con unas pinzas todas las impurezas y envasarlo.

Con este procedimiento podemos obtener alrededor de 3kg. de polen por colonia y año. Esta cifra es muy variable ya que no conviene explotar a las abejas en exceso (no puedo evitar remordimientos de conciencia cuando veo a las pecoreadoras de polen pelear, intentando introducir su carga en la colmena y al final, exhaustas, dejar caer las pelotas al  cajón de polen)

La recogida de polen es uno de los factores que delatan la especificidad polinizadora de la abeja melífera. Si recogemos polen de dos colmenas contiguas comprobamos como predominan  pólenes de especies vegetales distintas. Así mientras un día de mayo en una colonia predomina el color verde del manzano en otra puede predominar el amarillo del diente de león.


Una colmena con el cazapolen colocado


Cajón del cazapolen listo para la recolección


El polen se coloca en bandejas para su secado

 

   
¿QUÉ PROPIEDADES TIENE?

Ante todo hay que decir que el polen no es un medicamento sino un alimento. Debemos desconfiar de quien nos presenta productos milagro. Los medicamentos solo los prescriben los médicos.

En una analítica de polen encontraríamos agua (variable dependiendo de si es polen seco o fresco), 35% de glúcidos, 5% de lípidos y de un 20 a un 35 % de prótidos. Gran parte de estos prótidos están en forma de aminoácidos libres y aquí se encuentra lo sorprendente del polen; es el único alimento que contiene los 22 aminoácidos esenciales, 100gr de polen contienen las mismas proteínas que 1/2 kg de carne!!.

También encontramos vitaminas (A, D, E, C y todas las del grupo B) minerales y oligoelementos, enzimas y sustancias antibióticas que aumentan su poder terapéutico.

El polen es un complemento dietético con propiedades nutritivas, energéticas y metabólicas muy interesantes.

  • Revitalizante general; eleva las tasas de hemoglobina en sangre. Indicado en la recuperación de anemias, falta de apetito (el polen aumenta el apetito)...

  • Acción reguladora de las funciones intestinales.

  • Aumento de vitalidad en general.

  • Función desintoxicadora del organismo.

Por su contenido en proteínas el polen es el complemento dietético ideal para personas vegetarianas.


Tarro de polen listo para su comercialización


Podemos agradecer la diversidad vegetal a las abejas


Los frutos, alimento de muchos animales, dependen de una buena polinización

A la hora de enfrentarnos al polen siempre nos surge la misma duda, ¿cómo lo tomamos? Hay mucho escrito sobre como tomar el polen; Algunos recomiendan tomarlo en ayunas, otros macerarlo una noche en agua... Siempre nos empeñamos en revestirlo todo de un halo de misterio. Las nueces son buenas para el corazón ¿alguien se plantea como tomarlas? Insisto, el polen no es un medicamento; no tiene posología.

Mi recomendación es tomarlo como y cuando nos apetezca (sólo, en ensalada, con miel, con yogurt,...) La única limitación es no tomarlo con líquidos calientes ya que el calor desnaturaliza sus proteínas, como en la miel, con la consiguiente pérdida de propiedades. Aunque si queremos cocinar con él ¿quién nos lo impide?

El polen tiene un sabor al que no estamos acostumbrados. A pesar de que al principio resulte desagradable, nos va a llegar a gustar (lo digo por experiencia personal)

Una receta para empezar a tomarlo puede ser yogur natural con una cucharada de miel y otra de polen. Está francamente bueno.

Podemos moler el polen (vale un molinillo de café) y mezclarlo con miel (dos partes de miel por una de polen) Esta mezcla se conserva perfectamente en un tarro cerrado y está muy buena con yogur, requesón o cuajada.

  
PARA FINALIZAR

  • Toda la miel contiene trazas de polen. De hecho los análisis polínicos de la miel se utilizan para descubrir el origen de éstas. Este procedimiento es muy utilizado por las Denominaciones de Origen o Indicaciones Geográficas Protegidas para evitar fraudes (por ejemplo se dice que una miel asturiana no podría presentar pólenes de jara, tomillo, cantueso o romero, especies típicamente mediterráneas).

  • La gente que es alérgica al polen no tiene de que preocuparse ya que el polen recogido y procesado por las abejas no provoca ninguna reacción.

  • Tanto el polen como el néctar contienen principios activos de las plantas de las que proceden, por tanto, cuantos más colores tenga el polen mejor.

  • El polen fresco está más bueno y conserva intactas sus propiedades. Si podemos conseguir que algún apicultor nos lo suministre, se conserva varias semanas en la nevera y más tiempo congelado.

  • La abeja melífera no está pasando por muy buenos momentos. Consume productos apícolas de tu localidad  o provincia y estarás colaborando con la polinización de especies vegetales.

  • Si tienes la suerte de tener un trozo de terreno, anímate a poner un par de colmenas que polinizarán el entorno y te abastecerán de miel, polen, própolis, cera y jalea real.

 

Autor: Christian Paul Ozers.

 

BIBLIOGRAFÍA

Apicultura. Jean-Prost, P. Ediciones Mundi-Prensa.

Medicina Natural. Pamies Travesset, J.M. Editorial Libsa.

Invitación a la Biología. Curtis, H. Barnes, N.S. Editorial Médica Panamericana.

Entre Abejas. Lastra, J.J. CajAstur.

 

Las abejas y la miel

www.fapas.es