LA ABEJA

Todos conocemos los beneficios directos de los productos de las abejas, pero todavía son poco conocidas por la sociedad las más que importantes funciones de este insecto en el equilibrio ecológico.

FAPAS lleva años desarrollando proyectos en torno a la apis mellifera consciente de que estos equilibrios entre abejas y plantas, conseguidos a lo largo de millones de años de evolución, se están rompiendo. La situación comienza a ser alarmante; la desaparición de la abeja melífera silvestre por las enfermedades unido al abandono de las explotaciones tradicionales de los pueblos, están dejando sin polinizadores nuestros montes. No es broma si pensamos en que más del 80% de la polinización entomófila (de insectos) es realizada por la abeja melífera.

Vamos a conocer algo más de la abeja melífera y la organización de su colonia.

    
Hay más de 10000 tipos de abejas y dos grupos principales: Las abejas sociales y las abejas solitarias. Las abejas sociales poseen una organización no igualada por ninguna otra especie, con un complejo sistema de castas. Lo más sorprendente es que la colonia de abejas forma un único individuo. Son abejas que no tendrían viabilidad fuera del enjambre. Así es que los apicultores hablamos de una colmena sana o enferma o, incluso, de la muerte de una colonia aunque en ella todavía vivan varios miles de abejas.

La colonia individuo determina también los beneficios de las abejas sociales en el medio ambiente (la polinización); Cuando una abeja localiza una fuente de alimento, una especie vegetal, avisa a sus hermanas para que se centren en ese foco de polen y néctar. Esto es lo que se llama especificidad de la abeja melífera, pilar importantísimo en la polinización de especies vegetales y que otros insectos no poseen.


Abeja polinizando una caléndula

    
APIS MELLIFERA

Nuestras abejas "domésticas" pertenecen al género Apis que son un grupo de cuatro especies de insectos himenópteros sociales: Apis cerana, Apis dorsata y Apis florea, que se distribuyen las tres por el sudeste asiático y Apis mellifera que ocupa el resto del mundo.

De la Apis mellifera existen más de veinte razas, si bien las mezclas y cruzamientos con el afán de aumentar la productividad hacen que los diversos ecotipos se homogenicen. Así hay autores que hablan de Apis mellifera mellifera que ocuparía toda Europa occidental (excepto Italia), pero también hay otros que hablan de abeja ibérica e incluso de ecotipos cantábricos, mediterráneos...

La raza de abeja melífera más criada en el mundo es la Apis mellifera ligustica o abeja italiana. De ésta ha habido varios intentos de introducción en nuestro país sin éxito, ya que resulta imposible evitar los cruzamientos con las locales.


Detalle de Apis mellifera mellifera

   
REINA, ZÁNGANOS Y OBRERAS.

En una colonia de abejas encontramos tres tipos de individuos:

La reina; Única hembra completa de la colonia. Sólo ella puede ser fecundada por un zángano, ya que las obreras no tienen el aparato reproductor totalmente desarrollado. La reina es la madre de todos los individuos de la colmena y nace a partir de un huevo idéntico al de obrera (genéticamente son iguales). La diferencia de desarrollo entre obrera y reina estriba en el tipo de alimentación que reciben. Todas las larvas femeninas de las colmenas se alimentan de jalea real durante los tres primeros días de desarrollo, a partir de entonces las larvas de obrera son alimentadas con pan de abeja (una mezcla de miel y polen) y las de reina siguen alimentadas con jalea real toda su vida. Las celdillas de reina, donde hacen la metamorfosis, tienen forma de bellota y sobresalen por encima del panal. Tardan dieciséis días en nacer y su vida se prolonga cuatro o cinco años. Su función es poner huevos toda su vida y sólo sale de la colmena para fecundarse. Se distinguen de las obreras por el mayor tamaño del abdomen.


Celdilla real (realera)

     
Zánganos; Los machos de la colmena. Técnicamente son clones de la reina ya que nacen de huevos sin fecundar. Las celdillas son algo mayores de las de obrera y tardan veinticuatro días en nacer. Su tamaño es el doble del de una abeja obrera, destacando grandes ojos semejantes a los de una mosca. Su única función es volar en busca de reinas vírgenes a las que fecundan, después mueren. Los que no lo logran, son expulsados de la colmena al final del verano donde mueren de hambre.

 

Obreras; Son las más abundantes de la colmena. Una colonia puede albergar de 20000 a 80000 abejas obreras además de una reina y, en primavera y verano, unos cientos de zánganos. Son, como hemos dicho, hembras imperfectas que nacen de huevos fecundados. A los 21 días nacen y viven entre 35 y 45 días.

Las obreras realizan diferentes tareas en función de la edad. Entre ellas destacan:

-Primeros dos días de vida: Limpieza y calentamiento de la cría.

-Entre los 3 y los 11 días: Alimentación de las larvas.

-Del día 12 al 17 de vida: Producción de cera, construcción de panales y transporte de alimento dentro de la colonia

-Del día 18 al 21: Guardiana a la entrada de la colmena.

-Del día 22 hasta la muerte: Recolección de polen, néctar, propoleos y agua.


Zángano


Celdilla con cría de zángano

    

 

La comunicación en la colonia es constante a través de feromonas, danzas y trofalaxia (intercambios bucales y de antenas entre las abejas).

 

 

 


Huevos y larvas de obreras


Abeja obrera naciendo

Cuando tomes una cucharada de miel reflexiona sobre la complejidad del organismo que la produce y sobre los equilibrios ecológicos que intervienen en una actividad humana como es la apicultura.

Una curiosidad, una abeja debe visitar un millón de flores para preparar cien gramos de miel.


Abejas obreras trabajando sobre un panal con cría de obrera

Texto y fotos Christian Paul Ozers.

    

BIBLIOGRAFÍA

"Miel, jalea, polen y própolis" J.M. Pamies Travesset. Libsa 1993

"Entre abejas" J.J. Lastra. Cajastur 2002

"Apicultura" P. Jean-Prost. Mundi-Prensa 2001

  

 

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