Proyecto de Recuperación de la Abeja en estado silvestre y reforzamiento de la polinización en ecosistemas de montaña

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Recientemente la Fundación Biodiversidad ha concedido al FAPAS una ayuda para poner en marcha el “Proyecto de Recuperación de la Abeja en estado silvestre y reforzamiento de la polinización en ecosistemas de montaña en la Cordillera Cantábrica

Los objetivos principales que persigue el FAPAS con este proyecto y gracias al apoyo económico de la Fundación Biodiversidad son:

  1. Ayudar a la recuperación de la población de abeja silvestre que en la actualidad está en una situación crítica debido a los devastadores efectos del ácaro de la barroa y al abandono de la actividad apícola en zonas de montaña de la Cordillera Cantábrica

  2. Conseguir que la cubierta vegetal de los ecosistemas de montaña tenga mayores niveles de fructificación gracias a una mejor polinización

  3. Conocer el papel que juega la abeja melífera en la polinización de ciertas especies botánicas

Para ello vamos a desarrollar dos actuaciones;

Actuación 1.- La instalación de 50 estaciones de polinización con nueve colmenas cada una (en total 450 colmenas) en zonas de interés para el oso pardo y para el urogallo. Gracias a la presencia de estos nuevos núcleos de abejas se favorecerá la polinización de la cubierta vegetal del entorno en el que se ubiquen las colmenas. De estas 450 colmenas, 90 serán mantenidas directamente por el FAPAS, pero 360 se cederán a apicultores que serán los que se comprometerán, a través de la firma de un acuerdo con el FAPAS, a custodiarlas. Se trata de una colaboración entre el FAPAS y los apicultores, que será doblemente beneficiosa: para el medioambiente ya que conseguiremos una mayor polinización, y para el apicultor, que podrá obtener miel producida en las colmenas que se encarga de mantener. La FAPI (Federación de Asociaciones de Apicultura de Asturias), con quien el FAPAS firmó en Mayo un convenio de colaboración será la entidad que ayude al FAPAS a contactar con los apicultores interesados en convertirse en custodios de las colmenas que el FAPAS les proporcione.

Actuación 2.- La realización de un estudio científico que nos permita conocer cual es la importancia de la abeja melífera en la floración y la fructificación de especies botánicas de importancia para el oso y el urogallos como el arándano o el cerezo. Este estudio se realizará en colaboración con la FIRE (Fundación Internacional para la Restauración de Ecosistemas)

    

 

Seleccionando parcelas para empezar el Estudio de Polinización

Durante la semana pasada Christian, nuestro técnico en apicultura, acompañado por Luis Cayuela, el técnico de la FIRE (Fundación Internacional para la Restauración de Ecosistemas) que coordinará el estudio de polinización, visitaron los posibles enclaves de las parcelas en las que se realizará el estudio sobre polinización.

El objetivo del estudio es saber si la presencia de colmenas (y por ende, de la abeja melífera) tiene un efecto clave sobre los niveles de floración y fructificación de ciertas especies vegetales de interés para la alimentación del oso y del urogallo. Para saberlo seguiremos la siguiente metodología: se elegirán varias parcelas en las que ya existen colmenas y en un radio de dos kilómetros se irán marcando ramas de distintas especies botánicas ubicadas a distancias variables respecto del colmenar (10 metros, 50 metros,100 metros, 300 metros, medio kilómetro, etc…así hasta una distancia de dos kilómetros). Posteriormente, en primavera, se contarán el número de flores que hay en las ramas marcadas y más adelante, en verano/otoño, contaremos el número de frutos presentes en esas ramas. De esta forma podremos estimar el porcentaje de flores que fructifican.

Para poder comparar los resultados de la fructificación en la superficie afectada por los movimientos de las abejas (unos 2 kilómetros en torno al colmenar)  lo que haremos será también seleccionar las áreas circundantes (a tres kilómetros de distancia) en las que tengamos constancia que no hay colmenas (‘áreas control’) y repetiremos conteos de flores y frutos sobre las mismas especies botánicas.

En el caso de que la abeja tenga un papel polinizador relevante, veremos que a medida que nos vamos alejando de las colmenas el porcentaje de flores que fructifican tiende a ser menor. Asimismo, en el caso de las ‘áreas control’ (sin colmenas) los niveles de fructificación deberían ser también más bajos.

Esta primera visita de campo ha sido muy productiva ya que en ella hemos preseleccionado 10 lugares para hacer los muestreos y definido sus características físicas, geográficas y tipo de vegetación presente. No obstante aún queda mucho trabajo por hacer y muchos datos que analizar ya que se trata de un  estudio a largo plazo que no finalizará hasta mayo de 2009.
   

 

Una vez seleccionadas las parcelas de trabajo se marcarán ramas de distintas especies sobre las que posteriormente se estudiarán los niveles de fructificación

 

El cerezo es una de las especies seleccionadas para hacer el estudio. En los individuos marcados se contarán el número de flores durante la primavera y el número de frutos durante el verano.
 


Aquí vemos uno de los colmenares que visitamos como potencial zona de muestreo para el estudio, pero que finalmente descartamos por no contar el área de circundante con una vegetación suficientemente representativa para el estudio.


Simultáneamente a la realización del estudio, se instalarán 450 colmenas en aquellos lugares en los que existen ya de por si bajas concentraciones de colmenares y por lo tanto menor presencia de abeja melífera.

Colabora:
Federación de Asociaciones de Apicultores de Asturias

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www.fapas.es