PROYECTO DE INVESTIGACIÓN DE LA POLINIZACIÓN DE LAS ABEJAS
En el año 2004, el FAPAS acordó con el Instituto de Formación Profesional Específica Montearagón de Huesca la participación de dos becarios en el trabajo de investigación sobre la importancia de la polinización de las abejas en los hábitats que ocupa el oso pardo en la Cordillera Cantábrica.
Fruto de este acuerdo, se desplazaron hasta Asturias dos becarios de este Centro de Formación que durante los meses de Abril y Mayo pusieron en marcha un Proyecto de Investigación de la Polinización de las Abejas.
El periodo de ejecución de este proyecto es evidentemente muy corto, por lo que el trabajo efectuado ha consistido en el desarrollo de una primera fase que deberá de ser continuado en años sucesivos por nuevos becarios investigadores.
Pese al escaso tiempo transcurrido ya se pueden vislumbrar aspectos interesante que en el marco de la conservación del oso, alcanzan una gran relevancia, como ha podido ser la constatación de que especies de alto valor como el cerezo, han producido una gran cantidad de frutos en las parcelas donde están ubicadas las estaciones de polinización.

Este es el informe elaborado por los dos becarios que han participado en esta fase inicial del proyecto de investigación


  
Nelisa y Edu
Nelisa Caporale Millán
Eduardo Abbad Ferrer

 

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN DE
POLINIZACIÓN DE LAS ABEJAS

Nelisa Caporale Millán
Eduardo Abbad Ferrer

Abril-Mayo 2004

 
INTRODUCCIÓN

El trabajo de investigación que hemos de llevar acabo consiste en contabilizar la producción de fruto existente en los árboles tipo elegidos. Para ello, se han ubicado en diferentes zonas geográficas, tres parcelas. De las cuales dos de ellas están influenciadas por la acción polinizadora de las abejas (colocando colmenas) y la restante, sin la acción de éstas. Para luego, sobre los cálculos obtenidos, comparar y poder sacar conclusiones.
Imagino que os preguntareis, ¿Qué tienen que ver las abejas en todo esto? pues muy fácil. Ésta fundación se encarga, entre otras cosas, de la conservación del Oso Pardo en la Cordillera Cantábrica. Éstos grandes mamíferos son omnívoros y parte de su dieta, está basada en comer frutos silvestres, como los de los castaños, robles, cerezos, arandaneras, hayas… y un largo etc., los cuales están a su disposición prácticamente en todas las épocas del año, además de la rica miel, que les proporcionan dichas abejas, y que constituyen un manjar para ellos.
Como consecuencia de la mala gestión apícola, se introdujeron de Asia ejemplares de abejas sin ningún tipo de control, y a su vez la enfermedad que consigo traían, la famosa Varroasis, extendiéndose y exterminando prácticamente a todos los ejemplares de la Península que no fueron tratados a tiempo, tanto abejas silvestres como domésticas.
Todos los ecosistemas están regidos por cadenas tróficas, al reducirse considerablemente el número de ejemplares de abeja, y al ser éstas las más efectivas y mejores polinizadoras, se observó una reducción de producción de fruto, tanto en los árboles silvestres como en frutales, de los que el Oso Cantábrico se alimentaba, dejando de proporcionarle en abundancia esos placeres.
Además, esto coincide con una época del año, (finales de inverno comienzos de primavera), en la que el oso está especialmente débil debido al periodo de hibernación del que ha salido y cuando le es más importante una buena alimentación; sí a ésto sumamos que también en ésta fecha es cuando salen al exterior los oseznos, podemos decir que se trata de un periodo clave para ésta especie.
Por eso éste estudio está encaminado a demostrar la importancia lógica de las abejas en la polinización y por tanto la obtención de frutos necesarios en la dieta del Oso.
  
OBJETIVOS
La finalidad de este proyecto de investigación acerca de la polinización de las abejas en árboles silvestres u hortícolas, consiste en determinar si consigue un aumento significativo en la producción de fruto de éstos.
De ésta manera aumentaría el alimento básico que todos los seres vivos necesitan obtener directa o indirectamente del hábitat donde viven, y en especial el Oso Pardo Cantábrico, cuya dieta incluye gran diversidad de frutos silvestres.
Por eso, nuestro trabajo de campo consiste en la comparación de tres parcelas, dos de ellas contienen colmenas para que polinicen los árboles de esa zona, y la otra tercera no contiene ninguna.
Así con los datos de campo obtenidos sabremos si éste constituye uno de los factores de la cadena trófica que fallan a la hora de potenciar la conservación del Oso Pardo Cantábrico, viéndose éste en regresión desde hace ya un tiempo, y pensando que unos de los factores que podrían influir negativamente en su conservación es la falta de alimento.
Gratificando así el importante papel que realizan las abejas en el constante trabajo que ejercen, con la polinización y su consecuente aumento de fruto en los árboles influenciados por éstas.
Se pretende que se potencie el uso de colmenas en el mundo rural, para evitar desastres ecológicos, como las ocurridas con otras especies ya extinguidas, o en el caso de otras muchas especies que se encuentran en peligro de extinción.
 

SITUACIÓN GEOGRÁFICA
La ubicación de nuestras parcelas pertenecen todas al concejo de Proaza, éstas se encuentran situados al sur de la zona central del Principado de Asturias, en plena Cordillera Cantábrica, por lo que su relieve es uno de los más accidentados de la región.
El concejo de Proaza está asentado sobre un amplio valle que baña el río Trubia. Tiene ochenta kilómetros cuadrados de extensión y sus novecientos sesenta habitantes están distribuidos en trece pueblos. La altitud máxima la tiene la Cruz de fuego con 1.340 metros sobre el nivel del mar.
Proaza está circundada por los concejos de Santo Adriano y Grado al norte, Quirós al este y al sur, Teverga, al sur y al oeste, y, también al occidente, Yernes y Tameza.
 

LOCALIZACIÓN

Parcela A

Localización Altitud Pendiente Exposición Rec.vegetal
29T741311
4786059-N
747m. 40% Suroeste Pastizal 20%
Matorral 10%
Arbórea 70%

 
Parcela B

Localización Altitud Pendiente Exposición Rec.vegetal
29T74075
4792645-N
360m. 30% Suroeste Pastizal 80%
Matorral 5%
Arbórea 15%

Parcela C

Localización Altitud Pendiente Exposición Rec.vegetal
29T738050
4786274-N
534m. 35% Oeste Pastizal 20%
Matorral 35%
Arbórea 45%
 
EL RELIEVE

   
    Asturias es sin duda la región con la orografía más accidentada de toda la Península Ibérica. El importante relieve, unido la variedad disposición de las rocas del sustrato y a las especiales condiciones climáticas que soporta, han conducido al desarrollo de una gran diversidad de paisajes, caracterizados en conjunto por su belleza y espectacularidad.
   
El clima es un factor fundamental en la formación del relieve, ya que determina el tipo de sistemas y agentes geomorfológicos que modelan la superficie terrestre (ríos, glaciares, viento, etc.) así como su intensidad de actuación, ejerciendo un control definitivo en el desarrollo de los suelos sobre los que se va a instalar la cubierta vegetal. Ambos elementos, morfología y vegetación, caracterizan, junto a la actividad humana, los diferentes tipos de paisaje.
   
Nos situamos en las parcelas, las cuales, pertenecen las tres a la subregión central, teniendo como característica más destacada de esta unidad la gran diversidad de la naturaleza de las rocas del sustrato y como consecuencia, de la cubierta edáfica.
La morfología de los valles fluviales dependen en buena medida de las rocas que lo atraviesan. Siendo frecuentes los desfiladeros, tanto en calizas como en cuarcitas, así como los meandros encajados con sus llanuras aluviales en los cursos bajos de los ríos, asimismo muy abundantes las evidencias de procesos de inestabilidad de las laderas.

    La estructura de la región Teverga-Proaza, donde están situadas las parcelas se caracteriza por estar situada entre el Antiforme de Caranga y el Sinclinorio de Teverga, que son una serie de pliegues y cabalgamientos relacionados entre sí.

Éste antiforme, con núcleo en la cuarcita de Barrios, está cortado por varios cabalgamientos pertenecientes al sistema imbricado de la Sobia; a grandes rasgos está formado por el anticlinal de peña Collada al oeste, y por el anticlinal complejo del alto de Llaneces al este. Existen además varias fallas que en general son subverticales y de pequeño desplazamiento.
   
En cuanto al tipo de formaciones destacamos por un lado las pertenecientes a las parcelas A y B, que están completamente integradas en la Formación Barrios que presenta un sustrato con areniscas y pizarras y limonitas, mientras que la parcela C, que está situada en Santa María pertenece a la Formación Furada, depositándose en un ambiente sedimenterio de plataforma marina somera presentando areniscas ferruginosas, luditas y limonitas bioturbadas.

LOS SUELOS

    El suelo no es un suelo inerte y estable, sino que evoluciona bajo la influencia del clima y de los organismos sobre la roca madre, ocupando una determinada posición en el paisaje. Su formación dependerá del tiempo que hayan actuado estos factores.

    El tipo de suelo que se desarrolle en una zona dependerá de varios factores que controlan la meteorización y la edafogénesis: roca madre, topografía, clima y actividades biológicas. Éstos, requieren períodos de tiempos variables para ejercer su acción y provocar la transformación física, química y biológica de los materiales.
   
    Asturias se caracteriza por presentar gran variabilidad en los factores que intervienen en la formación y diferenciación de los suelos y, tanto en el clima, los materiales geológicos, situaciones geomorfológicos, como en la vegetación, se encuentran grandes diferencias en distintas zonas de la región.


FACTORES DE FORMACIÓN
    El clima: interviene en la formación de los suelos teniendo en cuenta sobre todo el balance entre precipitaciones y evapotranspiración.
    Sustrato geológico: es el factor más importante en la formación de los distintos tipos de suelos.
Por la situación geográfica en la que se encuentran ubicadas nuestras parcelas, pertenecemos a la zona central asturiana al sur de Oviedo, las litologías dominantes son pizarras, areniscas, arcillas y algún nivel calcáreo. Los suelos dominantes son del tipo ranker y cambisol.
    Topografía: como expresión del relieve, es un factor importante en la edafogénesis, sobre todo debido a la modificación que provoca en el régimen hídrico.
    Vegetación: es un factor activo en la edafogénosis. Su importancia deriva de varios aspectos (interviene en la meteorización y aporta materia orgánica al suelo.)
    Materia orgánica: compuesta fundamentalmente, por tres tipos de fracciones (residuos de descomposición de las plantas, organismos vivos del suelo, materia orgánica resistente a la degradación.)
    Acción humana: puede modificar la evolución natural de los suelos, bien actuando directamente, cuando se ponen en cultivo o se realiza una deforestación; o bien a través de una acción indirecta, lenta y progresiva, que se ejerce al actuar sobre la vegetación, sustituyendo la vegetación climática, que está en equilibrio con las condiciones climáticas de la zona.
    El factor tiempo: los suelos presentan normalmente un estado progresivo, que conduce a un esto de equilibrio estable mientras no varíen las condiciones del medio.


CLIMATOLOGÍA
El clima en Asturias, es el resultado de la interacción de dos factores que actúan a distinta escala: una dinámica atmosférica característica de las latitudes medias, y la influencia del contacto del frente atlántico con una masa terrestre orográficamente elevada y relativamente próxima de la línea costera. De una manera escueta, el clima se encuadra dentro del dominio templado-frío oceánico, caracterizado por la presencia de precipitaciones, humedades y neblinas conformadoras de un paisaje bucólico, embelleciendo por una amplia sinfonía de verdes en contra posición con el templado-cálido o mediterráneo observable al Sur de sus límites. Como compendio, la zona se caracteriza por ser receptora de abundante lluvia, con elevada y persistente nubosidad, baja insolación e inexistencia de aridez severa durante todo el año.

La ubicación hacia el paralelo 43º condiciona el que se produzca la interacción de dos masas de aire de diferente naturaleza, una de origen polar y otra subtropical, muy diferentes desde un punto vista termodinámico y en cuya zona de contacto no suelen mezclarse sino que tienden a interpenetrarse formando grandes remolinos. Esta faja activa se denomina frente polar y sus ondulaciones, reflejo de complicados fenómenos dinámicos, suelen terminar formando borrascas que se desplazan de Oeste a Este. Durante el estío, los vientos dominantes son de componente Oeste y NO aportando abundantes precipitaciones. Domina la influencia subtropical marítima, caracterizada por la persistencia anticiclónica, con vientos secos procedentes del NE.

Desde el punto de vista geográfico, nos situamos en el extremo suroccidental de la vasta depresión meso-terciaria que constituye la región central de Asturias, bordeada por relieves montañosos de tipo medio. El contacto del frente atlántico con estos obtáculos orográficos limítrofes con la depresión produce particularidades climáticas puntuales, actuando de barrera al avance de las capas atmosféricas superficiales (efecto ladera) y producir un cierto estancamiento de las masas nubosas.

Precipitaciones: aunque bajo esta denominación se incluye todo agua que procede de las nubes, independientemente de la forma de manifestarse (lluvia, nieve, granizo…). La casi totalidad de las precipitaciones que se recibe la región son de tipo pluviométrico.

Niebla, rocío y escarcha: estos meteoros tienen bastante incidencia en el municipio, en especial el rocío que hace su aparición en más de la mitad de los días del año. De manera general, proporcionan cantidades moderadas de agua y, en el caso de la niebla, ejercen una influencia directa en la evapotranspiración. La escarcha presenta una periodicidad de 9,6 días al año y unos valores máximos en los meses iniciales y finales, desapareciendo entre mayo y octubre.

Termometría: la zona se caracteriza por su templanza y la moderada oscilación de temperaturas, ya que la media anual se sitúa entre los 16,5º y 8,5º C, con un valor medio de 12,5º C. En términos generales el clima se puede considerar algo frío

Tensión de vapor, humedad relativa y evaporación: la primera es moderadamente alta, alcanzando la máxima presión el mes de agosto. La evaporación mantiene una tendencia prácticamente paralela a la tensión de vapor, aunque de forma más moderada. Quizá el parámetro más singular sea la humedad relativa, bastante elevada y constante, con valores máximos en otoño y mínimos en primavera.

Heladas: éste fenómeno tiene indudable importancia e influye notablemente. El número medio de heladas por año es de 20,7.

Vientos: como vecina al mar, suele ser esta Región muy combatida por los vientos recios; y siempre, que con fuerza duran algunos días, terminan en copiosas y durables lluvias. El Norte, cuantas veces se mueve, es, aún dentro del Estío, furioso, frío, y excitador de horrendas tempestades. Poco menos malo es su hermano el Noroeste. Las mayores frecuencias anuales corresponden e la dirección NE, que proporcionan un tiempo fresco y sin lluvia, seguidas de la NO, causantes del mal tiempo. Las más infrecuentes son de procedencia norteña. Sin embargo, las mayores velocidades medias se obtienen en los vientos maestrales, seguidas por los del Oeste, constituyendo el vahaje al soplar el austral. Las rachas máximas instantáneas de viento alcanzan 190 Km/h.
La procedencia NE domina el meteoro, en especial durante el día a excepción del invierno. Se debe a que el anticiclón de las Azores implica una trayectoria más septentrional de las borrascas. Durante el primer trimestre son vientos del NO los que traen las precipitaciones.
Por las noches, la procedencia suele cambiar respecto del día. En primavera impera el NO, en verano cambia a Este o NE y en otoño e invierno los flujos dominantes son los del Sur. Vientos meridionales, secos y cálidos, de carácter terral.
  

METODOLOGÍA

Para la realización de éste proyecto, procedemos de la siguiente manera:

1. Elección de dos parcelas, A y B, con presencia de colmenas, y una tercera C sin colmenas cercanas, que presenten cerezo, avellano y roble e intentando que sean de características homogéneas.
2. Medimos su superficie, pendiente, exposición y las localizamos por medio del GPS, ubicándolas en los mapas cartográficos.
3. Elección de árboles tipo, de los cuales extraemos datos como especie, diámetro normal, altura total, proyección de copa, estado fenológico en que se encuentra y posteriormente siendo marcados en el terreno por medio de bandas de plástico numeradas (para su fácil localización).
4. Una vez elegidos, procedemos al conteo de flores de una rama representativa, la cual esté al alcance, y luego contamos la totalidad de las ramas del árbol en cuestión para poder determinar posteriormente una estimación de la producción de fruto por medio de una extrapolación al conjunto del árbol, estableciendo un porcentaje de error.
5. Procedemos al conteo de frutos en las ramas previamente seleccionadas y comparamos la producción con y sin abejas.
Además diariamente anotamos en un cuaderno de campo datos de interés relacionados con la situación climatológica, el comportamiento de las abejas.
Éste estudio va a tener lugar durante los meses de Abril, Mayo y Junio del 2004 y va a estar centrado en la producción de cerezas, debido a que son los únicos frutos que van a fructificar en éstas fechas.
Queda abierto el estudio de las demás especies, roble y avellano, cuya fructificación tiene lugar en el Otoño y que también forman parte de la dieta del Oso pardo Cantábrico.

 

   
APIS MELLÍFERA
   
La polinización es un servicio esencial de los ecosistemas que depende en gran parte de la simbiosis entre las especies, es decir, polinizador y polinizado. La reducción y/o pérdida de uno u otro influirá en la supervivencia de ambas partes.

    Hay más de 25.000 especies diferentes de abejas que difieren enormemente en cuanto a tamaño y en cuanto a las plantas que polinizan. Las abejas constituyen el grupo más importante de polinizadores.

Para el estudio de la polinización en cerezo, en las parcelas seleccionadas hay instaladas una serie de colmenas que hospedan a la colonia de abejas pertenecientes a la especie Apis mellifera.

Ésta especie pertenece al orden Himenóptera, viven en familias que pueden llegar a los 50.000 individuos con una clara jerarquía que comprende:

Reina: Es la hembra perfecta, madre de toda la colonia y además está especializada en la puesta de huevos.

Obreras: Hembras imperfectas, realizan todo tipo de taréas, desde la alimentación de las larvas hasta la limpieza de la colmena.

Zánganos: Machos dedicados a copular con la reina, nacen en primavera y mueren en invierno.

El método de busca del polen o el néctar comienza cuando las jóvenes pecoreadoras se alejan por primera vez de la colmena, guiándose al principio por el olor a néctar llevado a la colmena por otras abejas más experimentadas. En el momento que la abeja ha descubierto una nueva fuente de polen o néctar informa a sus compañeras por medio de una curiosa danza en círculo, si están a menos de 100 mts, o en forma de 8 si está más lejos.

Las pecoreadoras jóvenes, cuando van a la búsqueda de un lugar de pecorea apropiado constituyen una población móvil que va de flor en flor y transporta involuntariamente el polen responsable de la fecundación cruzada. Se sabe que las abejas utilizan el sol como brújula que les informa de la hora del día a la que se encuentran, esto es posible porque las abejas perciben la luz polarizada y además son sensibles a los rayos ultravioletas, así que incluso en los días nublados son capaces de orientarse.

Para adoptar una zona de pecorea ha de cumplirse la condición de poder llenar su buche, alrededor de 40 mgrs de néctar en menos de media hora, y de ésta forma y si las características de la especie se lo permite volverá una y otra vez a la misma rama o árbol.

De ésta forma el conjunto de pecoreadoras constituyen una población fija en el área que han adoptado y que será altamente inoperante en cuanto a la fecundación cruzada cuanto más estrecho sea éste sector. Por eso es importante que durante la colocación de colmenas se tenga en cuenta éste hecho y se les proporcione una buena ubicación en cuanto a especies vegetales y floración diversa.

Para dirigirse a el área que las pecoreadoras han determinado de trabajo, las abejas siguen caminos de alrededor de 2 a 4 metros de ancho y de 5 a 10 metros de altura, a lo largo de los cuales pueden mostrarse agresivas; además se sabe que aunque las pecoreadoras pueden desplazarse a grandes distancias, 3 Km incluso, lo normal es que lo hagan si es posible a menos de 1 Km. con el consiguiente ahorro de esfuerzo.
Las abejas no atraviesan durante sus viajes ni grandes macizos montañosos ni grandes extensiones de agua. La velocidad media de una pecoreadora suele ser de 20 Km/h.

Durante el transcurso de su trabajo, la obrera desprende repulsinas, que son unas sustancias que avisan al resto de las compañeras que esa flor ya ha sido cosechada.

Las abejas aseguran la fecundación del 50-60 % de las especies vegetales, y son imprescindibles en el caso de especies autoincompatibles, es decir, que no pueden autofecundarse porque su polen y pistilo no se reconocen (bibliografía obtenida en, Apicultura conocimiento de la abeja, manejo de la colmena, por Pierre Jeor-Prost, ed. Mundi-prensa.)

Éste es el caso del cerezo, Prunus avium y sus especies cultivables como Prunus mahaleb, que necesitan inevitablemente de un polinizador que transporte su polen a otros árboles para asegurar la fecundación, de ahí la importancia de las abejas tanto silvestres como artificiales, que tranportan en el pelo de su abdomen el polen de una flor a otra.
Desde hace algunos años España viene sufriendo un mal importado desde otros paises, la varroasis, una enfermedad provocada por el ectoparasito Varroa jacobsoni, que es un ácaro que se alimenta de la hemolinfa de Apis mellifera.

Las hembras de Varroa jacobsoni se reproducen en las celdas donde crían las abejas y dependiendo del grado de parasitación la larva de abeja nacerá muerta o con graves malformaciones y una colonia puede sucumbir en dos o tres años.

La especie Apis mellifera no es resistente a éste ácaro y esto ha supuesto la desaparición de muchos enjambres silvestres, grandes pérdidas en la apicultura tradicional por pérdida de colonias artificiales, además de la repercusión lógica en la polinización de las especies vegetales.
CARACTERÍSTICAS DE LAS ESPECIES SELECCIONADAS
 
Prunus avium
Familia: Rosaceae
Nombre común: Cerezo silvestre
Lugar de origen: Especie nativa de casi toda Europa, Asia Menor y norte de África.
Etimología: Prunus, nombre latino del ciruelo silvestre. Avium, del latín, significa de los pájaros, aludiendo al consumo de sus frutos por los pájaros.
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Descripción: Árbol caducifolio que puede llegar a los 25 m de talla, con la corteza lisa, anillada, de color marrón rojizo, que se desprende en anchas bandas transversales. Hojas simples, ovado-oblongas, acuminadas, de 7.5-12.5 cm de longitud y 3.5-5 cm de anchura, fasciculadas en el extremo de cortas ramillas. Margen irregularmente aserrado. Haz glabro y envés más o menos pubescente. Pecíolo de 4-5 cm de longitud, con 2-3 glándulas rojizas cerca del limbo. Al caer las hojas adquieren una tonalidad rojizo-anaranjada muy decorativa. Flores blancas de 2-3 cm de diámetro que aparecen antes o al tiempo que las hojas. Se disponen en hacecillos axilares umbeliformes de 2-6 cm de longitud, con largos pedúnculos. Frutos globosos, carnosos, deprimidos en el ápice, de 1 cm de diámetro o algo mayor en los ejemplares cultivados. Son de color rojo negruzco, no pruinosos. Floración en primavera, desde finales de marzo. Los frutos maduran desde mayo hasta julio. Pies aislados, en bosques de hoja caduca y en barrancos.
Aspectos climáticos:
Sensibilidad heladas: Media
Etapa más sensible: Fruto pequeño
Tº crítica de heladas: - 1,5º C
Tº mínima de crecimiento: 7º C
Rango de Tº óptima de crecimiento: 18-24º C
Límite máximo Tº de crecimiento: 36º C
Requerimientos horas-frío: 700-1.300 horas
Fotoperiodo: Neutro
Altitud: 400 y 700 m.

Aspectos edáficos:
    Profundidad: 60-100 cm
    Textura: Media-fina
    Drenaje: Moderado
    pH: 5,5-6,5

Cultivo y usos:
    Su madera es pesada, dura, muy estimada en tornería, ebanistería, para la fabricación de muebles, instrumentos y chapas. Cultivado como árbol frutal y en ocasiones con fines ornamentales. Englobamos a Prunus mahaleb en ésta descripción.
 
Corylus avellana
Familia: Betulaceae
Nombre común: Avellano
Lugar de origen: Especie autóctona originaria de casi toda Europa, llegando hasta Asia Menor y al Cáucaso.
Etimología: Corylus, nombre griego del avellano. Avellana, de avellanus-a-um, Avella Vecchia, cerca de Nápoles (Italia).
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Descripción:
Pequeño árbol que no sobrepasa los 10 m. de altura, presentándose con frecuencia con porte arbustivo y tallas de 3-6 m. de altura. Corteza pardo-grisácea o gris rojiza, lisa o algo resquebrajada en la parte inferior, agrietándose con los años. Hojas suborbiculares o anchamente obovadas, acuminadas bruscamente, cordiformes en la base. Miden 5-10 cm. de longitud y 4-9 cm. de anchura. Margen doblemente aserrado, a veces ligeramente lobulado. Haz glabro, verde oscuro y envés con pelos en las nerviaciones. Flores en amentos precoces. Los masculinos colgantes, de 5 cm. de longitud, amarillentos, apareciendo en el otoño anterior. Los femeninos más pequeños, ovoides, de color marrón, semejando yemas foliares. Avellanas amparadas por un involucro de dos brácteas verdosas que apenas sobrepasan al fruto. Avellanas de 1.5-2 cm. de diámetro, dispuestas en grupos de 1-5. Los avellanos, normalmente, no dan fruto hasta que no alcanzan al menos ocho años de edad. Floración desde finales de invierno a mediados de primavera, los frutos maduran hacia el otoño.

Requerimientos edafoclimáticos:

Es una planta de climas templados, aunque tiene un área de distribución notable (de Asia Septentrional pasa a Rusia, Austria, Alemania, Francia, España e Italia). Prefiere localizaciones aireadas, pero no ventosas, ya que el viento perturba la fecundación. Una temperatura elevada unida a cierto grado de humedad favorece mucho la fructificación y el desarrollo de las avellanas. Sin ser muy exigente, el avellano requiere un terreno profundo, fresco, blando, de naturaleza silíceo-calcáreo-arcillosa o calcáreo-silíceo-arcillosa y de subsuelo permeable. No se da bien en terrenos excesivamente arenosos ni en los terrenos arcillosos donde puede verse afectado por las aguas estancadas, adquiriendo la planta un desarrollo limitado.

Cultivo y usos:
Se multiplica por semillas. Exposición a media sombra. Su madera es blanco-rojiza, ligera, empleada en la confección de mangos, cribas, aviones de aeromodelismo, carbón para pólvora, etc. Los frutos son muy apreciados y alimenticios.

Quercus pyrenaica

Familia: Fagaceae
Nombres vulgares: Melojo, rebollo, roble negral

Descripción:
Arbol de hasta 20 m. de altura. Copa de forma irregular, muy ramificada. Corteza pardo-grisácea, muy agrietada. Hojas simples, alternas, marcescentes, pelosas, de color verde grisáceo, profundamente lobuladas. Flores masculinas en amentos colgantes y femeninas solitarias o en grupos de hasta 3. Frutos o bellotas con un conjunto de brácteas en la base formando una cúpula. Florece entre abril y junio, y las bellotas maduran en octubre o noviembre del mismo año. Se mezcla con Q. faginea y P. sylvestris en las zonas altas; en las zonas bajas con P. pinaster.

Aspectos edafoclimáticos:
Altitud: normalmente desde 400 a 1.600 m, pero también desde 0 hasta 2.100 m. Suelo: prefiere suelos silíceos. Sueltos y arenosos. Orientación: especie de media luz. Precipitaciones: Necesita una media anual mayor a 600 mm/año y humedad ambiente. Temperatura: en enero entre -5 y 7ºC; en agosto entre 12 y 22ºC. Altitud: 300-1.500 m.
Cultivo y usos:
Se utilizaba para el carboneo y leña. Sus bosques más o menos claros y con una distribución irregular son adecuados para el camping. Tiene un importante papel protector del suelo y del ciclo hidrológico.

 

 
VEGETACIÓN

En la parcela A podemos destacar las formaciones arbustivas de Corylus avellana que prácticamente dominan toda la superficie de la parcela y alrededores. Se trata de formaciones silicícolas.

Las formaciones en las que domina el avellano se han identificado como formaciones arbustivas de avellano, participando además el serbal, Sorbus aucuparia, el fresno Fraxinus excelsior, el cerezo silvestre Prunus avium y, frecuentemente, árboles propios de los bosques maduros, como es el caso del melojo, Quercus pyrenaica.

Puede tratarse de comunidades permanentes, condicionadas por las limitaciones edáficas, climáticas o topográficas del medio sobre el que se desarrollan o bien, fases dinámicas de las series de vegetación presentes en el territorio. Estas últimas, en la mayoría de los casos están originadas por la tala de bosques maduros como los hayedos, los carbayedas y los bosques higrófilos de fresnos y arces. Están incluidas en la Alianza Ilici-Fagion.

Las formaciones de avellano representan estados de degradación de las facies meso-umbrófilas de los bosques eútrofos.

También encontramos presencia de formaciones arbustivas de espinosas compuestas por agrupaciones de Crataegus monogina, rosas Rosa spp, endrinos Prunus espinosa y diversas especies de zarzas Rubus spp.

Además, cabe destacar que la parcela se encuentra enmarcada en un ámbito de pastizales antrópicos para uso ganadero.


La parcela B está constituida principalmente por plantaciones que ocupan mayores extensiones en el territorio están basadas en monocultivos de frondosas
que suelen tener lugar sobre suelos potentes y bien desarrollados cuya potencialidad sería la de los melojares y carbayedas propios del territorio.

Dichas plantaciones están hechas sobre prados de siega, comunes en los pisos colino y montano, sobre suelos profundos capaces de mantener un cierto grado de humedad aún en la estación seca. Son más abundantes en los relieves suaves, lomas a media ladera y fondo de las vegas. Incluidos en la alianza Arrhenatherion, se desarrollan en los territorios pertenecientes a las series de la mayoría de los bosques del territorio siempre y cuando, tras la desaparición de estos, se hayan conservado los suelos que les sustentan.

Se trata de plantaciones de frutales, principalmente de Malus sp. y Pyrus sp., además de los protagonistas del estudio, el cerezo silvestre Prunus avium, y el cerezo injertado o guindo Prunus mahaleb.

También podemos encontrar pies dispersos de fresno, Fraxinus excelsiur, encina, Quercus ilex, melojo, Quercus pyrenaica, que además está regenerandose por la
gran abundancia de plántulas que encontramos; Castaño, Castanea sativa, avellano, Corilus avellana, y la higuera Ficus carica

Además encontramos formaciones arbustivas de espinosas como el Crataegus monogyna, Rubus spp., Rosa spp., Prunus spinosa

Y por último, la parcela C es básicamente una plantación monoespecífica de
Prunas avium y P. mahaleb, rodeada de pastos para uso ganadero, aunque en sus inmediaciones presenta gran variedad de especies en óptimo estado sanitario y de crecimiento como Fraxinus excelsiur, Acer pseudoplatanus, Tilia cordata, Castanea sativa, Crataegus monogyna, Quercus ilex, Prunus spinosa, Corylus avellana Rubus ulmifolius, Rhammus alaternus, Castanea sativa.

 

Tabla 1

PARCELA FECHA ESPECIE ARBOL TIPO Nº DIÁMETRO ALTURA PROY.COPA FENOLOGÍA
A

04/05/2004

P. avium

1

90

11

4,5

En flor
A

04/05/2004

P. avium

2

100

12

5,9

En flor
A

04/05/2004

P. avium

3

190

9

4,5

En flor
C

04/05/2004

P. mahaleb

1

30

6

3,5

En flor
C

04/05/2004

P. mahaleb

2

18

3

6,4

En flor
C

05/05/2004

Q. pyrenaica

3

250

13

10

Hoja
C

05/05/2004

C avellana

4

porte arbust.

3

4,5

Hoja
B

21/04/2004

P. mahaleb

8

18

4,5

2

En flor
B

21/04/2004

P. mahaleb

4

19

2,5

2,47

En flor
B

21/04/2004

P. mahaleb

2

30

5,5

3,15

En flor
B

21/04/2004

P. mahaleb

3

31

4,5

1,9

En flor
B

21/04/2004

P. mahaleb

1

34

6

3,6

En flor
B

21/04/2004

P. mahaleb

7

43

5,5

1,5

En flor
B

21/04/2004

P. avium

5

32

2

4,05

En flor
B

21/04/2004

P. avium

6

60

11,5

5,85

En flor
B

21/04/2004

C avellana

9

porte arbust.

5,5

3,75

Hoja
B

21/04/2004

Q. pyrenaica

10

250

14

10

Yemas

En cm

En metros

En metros

Tabla 2

ARBOL TIPO

PARCELA

Nº FLORES/RAMA REPRES.

Nº RAMAS

PRODUCC. FRUTO

OBSERVACIONES

1

C

707

10

228

Rama tipo bifurcada

2

C

680

5

Peor estado

5

B

370

12

SIN FRUTO

1

B

260

11

Rama tipo bifurcada

1

A

1326

20

1312

2

A

600

44

 

CONCLUSIÓN
El resultado de los trabajos de campo realizados durante éstos meses sobre la influencia de las abejas en la polinización de ciertas especies de árboles, en nuestro caso el estudio ha estado centrado en el cerezo, Prunus avium, condicionados por las fechas en las que se desarrolló nuestra actividad, nos permite afirmar que hay una clara relación entre la producción de fruto y la actividad de abejas en las proximidades y que de manera significativa favorece la polinización y por tanto aumenta la producción de fruto.
Algunos factores han condicionado datos del proyecto y consideramos importante nombrarlos; durante ésta primavera el clima no ha sido del todo favorable, nieves tardías, granizo, cambios bruscos de temperatura…, que influyen tanto en los árboles como en la actividad de las abejas y que pueden alterar algún dato, aunque los resultados son bastante contundentes de por sí.
Tampoco debemos olvidar que ciertas especies presentan vecería, es decir que hay años en los que la cosecha es muy productiva y otros en los que es bastante escasa, y que eso sólo se puede determinar mediante comparaciones durante algunos años.
Los datos obtenidos demuestran que en presencia de polinizadores cercanos y con condiciones homogéneas de topografia, especies, altitud….un cerezo puede aumentar su producción en un 31.36%.( Cálculos obtenidos de la tabla 2, pág.20)

La polinización guarda una estrecha relación con la calidad de los hábitats y la persistencia de ciertas especies, en nuestro caso el Oso Pardo Cantábrico, que tienen en ciertos árboles una parte importante de su dieta.
Debido a otro tipo de factores que alteran y fragmentan el hábitat idóneo del Oso Pardo Cantábrico como construcción de pistas forestales, el ruido y el impacto que traen consigo, el furtivismo, la utilización de veneno para matar otras especies…nos parece importante favorecer otros aspectos que ayuden a dicha especie a poder subsistir en los ecosistemas ya de por sí alterados por la acción antrópica, y uno de ellos podía consistir en la utilización de éstas magnificas polinizadoras que son las abejas y cuyo papel en la naturaleza podríamos considerar imprescindible para favorecer la alimentación del Oso, sobre todo teniendo en cuenta que en la época que salen de las oseras se encuentran especialmente debilitados.
Por eso creemos que sería una buena opción favorecer y proceder al control de las abejas silvestres y la implantación de colmenas por parte de los habitantes de las zonas próximas al contorno del hábitat del Oso Cantábrico.

 

COLABORACIONES

Agradecimientos a la Guardería Rural y en especial al guarda de la zona, por la búsqueda y marcaje de las parcelas en el mapa mediante el sistema GPS, además de su interés por resolver cualquier duda propuesta por nuestra parte.

    Agradecimientos al telecentro de Santo Adriano, por la gran ayuda proporcionada en la búsqueda de datos y con mayor índole a Elena Fernández, facilitándonos todos los medios necesarios para publicar el proyecto.

Proyecto de investigación realizado por: Nelisa Caporale Millán y Eduardo Abbad Ferrer. Actualizado hasta la fecha presente 14/06/04.
    
BIBLIOGRAFÍA

Título: Apicultura conocimiento de la abeja, manejo de la colmena
Autor: Piere Jeor - Prost
Editorial: Mundi - Prensa, 1981

Título: El oso cantábrico, el animal y su mito
Autor: Fundación Oso Pardo
Editorial: JM. Reyero, 1998   

Título: Geología de Asturias
Editorial: Trea S.L 1995

Páginas Web consultadas:
www.fapas.es
www.princast.es
www.inm.es
http://www.iespana.es/natureduca/activ_abejas.htm

 

 

www.fapas.es