PLANTAR UN TEJO
Nuestra labor comienza en otoño, si te
fijas verás que hay tejos macho y tejos hembra, solo estas últimas dan el fruto rojo que
llamamos arilo y contiene la semilla en su interior. Recoge para empezar un puñado de
arilos. En tu palma cabe todo un bosque...acabas de dar el primer paso de un proceso vital
que podría durar milenios. De este bosque podrían nacer millones de árboles. Pero
recuerda:
El tejo pone a prueba la paciencia de quien lo cultiva; como todas las cosas verdaderamente valiosas no se obtiene rápida y fácilmente, su desarrollo es muy lento. Tendrás que esperar meses, quizás años antes de que germine, deberás regarlo con constancia cada vez que la tierra lo necesite y cuando al fin brote esperarás aún hasta que crezca lo suficiente para transplantarlo.
Si eres capaz de cultivar un tejo podrás hacer grandes cosas, tendrás la paciencia y la constacia para realizar cualquier idea o sueño y éste será el primer regalo de tu árbol.
Reproducción por semillas
La recolección de las semillas se hace cuando la pulpa carnosa que las rodea está madura, de un color rojo vivo y la semilla que asoma en su interior ha pasado del color verde a marrón o negruzco. Esto sucede entre julio y diciembre. Podemos recoger los frutos de los viejos árboles junto a las iglesias o de los que crecen en el monte. Los tejos de los parques y jardines pueden ser de especies o variedades distintas..
Se elegirán árboles sanos y tras la recolección hay que separar las semillas de la pulpa roja (de otro modo germinan muy mal), esto puede hacerse comiendo esta deliciosa envoltura o macerando los frutos en agua durante un día hasta que la semilla se desprende más fácilmente.
Preparación de las semillas
Las semillas de éste árbol pueden conservarse uno o dos años en un frasco de cirre hermético a unos 4º C. Para ello se extenderán sobre un papel a la sombra durante un par de días hasta que estén bien secas y se guardan luego en su recipiente dentro del frigorífico.
El tejo se reproduce naturalmente con la ayuda de los animales, principalmente pájaros, pero también zorros, tejones, etc, que comen los frutos y esparcen con sus excrementos las semillas. Al pasar por el tubo digestivo los ácidos corroen la cubierta dura de esta simiente y de esta manera germina más rápidamente. De otro modo la germinación podría producirse, si se siembra en otoño, al cabo de la segunda o tercera primavera. Para acelerar artificialmente el proceso podemos usar diferentes sistemas:
- Lo más simple y efectivo es copiar a la naturaleza, dando los frutos enteros a las aves domésticas (las gallinas los comen con avidez), para después recoger sus excrementos frescos y mezclarlos o cubrirlos con la tierra del vivero.
- Se pueden también poner a remojo durante una semana en agua fría y sembrarlas a continuación.
- Otro sistema consiste en estratificarlas en cajoneras de arena húmeda y mantenerlas así a una temperatura de unos 20º (cubriendo la caja con un cristal, por ejemplo), luego se someten a una exposición de otros tres meses a 4-5º y estarán ya listas para sembrarse.
Siembra
La semilla se ponen en primavera u otoño en lugar sombreado cubiertas con unos dos-tres centimetros de tierra. Se siembran directamente en la tierra del vivero, separadas unos 25 cm., o en pequeños tiestos o recipientes reciclados (tetrabik o botellas cortadas, que se agujerean por la base y se colocan en cajas de fruta).
La tierra debe ser jugosa, ligera y rica en humus. Pueden hacerse mezclas de turba y arena o recogerla simplemente del huerto o terreno y añadirle un poco de estiercol maduro.
Los cuidados se reducen a los riegos necesarios para mantener el sustrato siempre húmedo pero no encharcado y a quitar las malas hierbas.
Reproducción por esquejes
"En el Monasterio de Verton (Bretaña), había un gran tejo que
según una leyenda brotó del propio bastón de San Martín, bajo cuya sombra se detenían
para orar los príncipes bretones antes de penetrar en el templo." (Rafael Areses)
La reproducción por esquejes tiene la ventaja de reproducir exactamente el árbol del que tomamos el vástago. Esto es muy interesante a la hora de multiplicar los tejos singulares que nos merecen una especial estima. Además, de esta forma obtendremos siempre árboles del mismo sexo que la planta madre. Por el contrario, la reproducción por semilla aporta a nuestras plantas una mayor riqueza genética.
Los esquejes se escogen de árboles sanos. Cualquier época es buena, pero las ramitas no deben tener flor ni fruto. Se toman los extremos semileñosos de las ramillas y se desgajan de la rama. Deben medir aproximadamente un palmo de longitud. Se quitarán las hojas de la mitad inferior y esta parte pelada se raspa ligeramente con un cuchillo hacia la punta. Se obtienen mejores resultados si se aplican hormanas de enraizamiento apropiadas (ácido indobutírico), pero si tenemos dificultad para conseguirlas, no debemos desanimarnos, arraigarán también aunque en una menor proporción. Se plantan con un poco de inclinación (45º), en una tierra que, igual que para la siembra, debe ser rica y ligera. Podemos colocarlos también en recipientes o en plena tierra, en un lugar sombreado y protegido de las fuertes heladas. La humedad constante pero no excesiva es el secreto para el éxito de este y otros esquejes, que en pequeños o grandes invernaderos aumentarán sus posibilidades de supervivencia y la rapidez de enraizamiento.
Transplante
Una vez que germinan o arraigan, las plantitas pueden transplantarse ya desde el segundo hasta el decimosegundo año. Se recogen con cuidado para dañar lo menos posible las raices ya que este árbol se resiente mucho. Se ponen en su lugar definitivo que habremos cavado en profundidad y enriquecido con estiercol. No debe ponerse el estiercol puro y fresco dentro del agujero pues quemaría las raices, se deja en la superficie o se mezcla con la tierra si está ya fermentado, los sucesivos aportes se harán siempre en superficie, sin cavar la tierra junto a la raiz. Es muy importante hacerse a la idea de que nuestro árbol podrá vivir cientos y cientos de años y alcanzar muchos metros de desarrollo de copa y raiz, siempre que sea posible debemos ponerlo al menos a una docena de metros de cualquier edificio, camino o carretera. Es importante también protegerlo en los primeros años del ganado, por medio de estancas y malla de alambre y otros medios.
Si encuentras el espacio apropiado no tendrás más límites para tu plantío que los de tu imaginación. Puedes poner un tejo macho y una hembra como en la Abadía irlandesa de Mukross (estos ancianos se llaman Adan y Eva). Puedes plantar un tejo de nacimiento para conmemorar el nacimiento de cada uno de tus hijos, o junto a la tumba para recordar a un ser querido. Puedes en fin, hacer un anillo de árboles que reproduzca el círculo del alfabeto.-calendario celta o crear tu espacio de reunión, reflexión o descanso a la sombra del texu...
Desarrollo y cuidados
Esta es una reproducción de un corte de tejo. Cuenta sus anillos. Ha
crecido en el monte y aunque tiene la edad de un paisano adulto, aún es por su porte,
apenas un arbusto. Si lo dejamos crecer podría alcanzar un diámetro de más de dos
metros y superar los dos milenios de vida. Esto casi nunca sucede pues en su dilatada vida
el tejo sufre calamidades naturales y sobre todo , padece los malos tratos que le infligen
los hombres en muchas ocasiones sin apenas enterarse. Y es que los árboles no pueden
quejarse o quitarse de enmedio.
Si comparamos ese tejo silvetre con este otro, crecido en la fértil pradera del campu l`iglesia, cerca del cementerio, veremos que los anillos anuales son mucho más anchos. Los tejos que btotan junto a cuadras o se han abonado con estiercol, pueden desarrollarse tan rapidamente como un roble, un haya u otra especie de crecimiento medio.
El estiercol de gallina, aplicado sobre el suelo, les favorece especialmente por su riqueza en nitrógeno. El tejo se beneficia mucho con este abono que por su concentración podría dañar a otros árboles.
Consejos para preservar y disfrutar los viejos tejos
Como propuesta de un código, ley u ordenanza que regule el uso del espacio alrededor del árbol y lo defienda de los múltiples abusos a que se ven sometidos hasta la enfermedad o la muerte, esbozamos estas sencillas reglas de comportamiento:
-Evitar las podas incontroladas.
-Proteger un espacio de al menos dos metros alrededro de la copa en el que estaría
prohibido:
*Hacer
hogueras y fuegos.
*Aparcar y lavar coches y el tránsito
de vehículos pesados.
*Asfaltar o pavimentar el terreno.
*Verter culaquier tipo de basuras,
residuos o productos químicos, aceites,gasolinas,detergentes...
*Almacenar cualquier tipo de materiales,
especialmente los de obra (la cal y el cemento pueden resultar particularmente tóxicos
para las raíces).
-Se recomienda también no cambiar bruscamente el
entorno con riegos o aplicación de abonos químicos, herbicidas...
-Por último y sin olvidar que este espacio alrededor del árbol debería ser de su
exclusiva competencia, se recomienda, siguiendo la tradición: echar la siesta y hacer la
fiesta, conceyar, convocar andecvhas y satisferias, llevar al santu, echar pregones y
sermones, hacer puya l`ramu, jugar y cortejar, merendar, contar, cantar y tambien
cotillear.
| Texto: Ignacio Abella Dibujos: Ignacio Abella y Fernando Fueyo |
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