Tras las huellas del lobo
Febrero 2004La empresa "Consultora de Recursos Naturales", que dirige el prestigioso biólogo Mario Sáenz de Buroaga, tendrá listo a principios de 2005 el Plan de Gestión del lobo en Castilla y León que analiza el desarrollo de esta especie y sus perspectivas de evolución
DAVID SAÑUDO DÍAZ. AGENCIA ICAL.
"El lobo es un animal sorprendente en todos los sentidos por eso es muy difícil conocer hacía dónde va su desarrollo en Castilla y León" afirma con rotundidad el biólogo Mario Sáenz de Buroaga encargado de elaborar del Plan de Gestión de esta especie en la región; un documento que marcará las pautas de administración futura de estos animales en base al estudio de su evolución realizado en años anteriores.
La empresa "Consultora de Recursos Naturales", que dirige el prestigioso biólogo y escritor, adjudicataria por la Junta de Castilla y León de este proyecto en todo el territorio de la comunidad castellana, tendrá listo este documento a principios de 2005, esta misma firma también es la encargada desde hace varios años de los planes de seguimiento y control de la población lobuna en Álava y Euskadi.
Sáenz de Buroaga reconoce el enorme atractivo que supone el estudio lobuno "porque es una especie totalmente imprevisible, con una estrategia de adaptación fuerte y que no desecha hábitats ni alimentos. Aquí no valen bolas de cristal y no importa tanto saber el número de lobos como las tendencias".
"La situación es buena para el lobo porque ha ido hacia arriba en general, pero la gran extensión de Castilla y León hace que nos tengamos que detener en análisis concretos" reconoce el responsable de la empresa "Consultora de Recursos Naturales".
Ese "reglamento del lobo" aparecerá publicado en el BOCyL para legalizar las actuaciones y las directrices de gestión de la especie en todo el territorio regional.
Otro de los fines de este trabajo es la realización de un Sistema de Información Geográfica (SIG) donde se cruzaran todos los datos de los estudios previos encargados por la Junta de Castilla y León. "Con esto vamos a zonificar el territorio de la comunidad para intentar hacer el mejor Plan de esta especie que es de por sí conflictiva". Esta herramienta geográfica estará compuesta por todos los datos (listados administrativos, densidad de habitantes, densidad de lobos, evolución de los daños...), que se pueden actualizar y supondrá una "gran ayuda a los técnicos porque permite cruzar informaciones y ver desarrollos similares y apostar por unas "Directrices de Gestión que al ser un programa dinámico mejorarán año tras año".
Dentro de esos cometidos del equipo de Sáenz de Buroaga también se hará un seguimiento de la evolución de la especie, una evaluación de los daños que produzca en la cabaña ganadera y hacerse cargo de las indemnizaciones a los ganaderos. La adjudicación ha sido por 54.000 euros.
El control del lobo, algo que según los expertos es "realmente complicado porque para el lobo nunca hay realmente una solución para controlar la población", es el tercer objetivo de "Consultora de Recursos Naturales".
Los aspectos que se plantean para este control son variados, tales como la prevención, los cambios de uso, de caza ....
Entre las técnicas de prevención que más éxito han tenido en los últimos años es el uso de los mastines para evitar daños al ganado, "volver a las tradiciones, a la cultura del lobo, donde ha sido ya abandonado".
"Consultora de Recursos Naturales" fue la empresa que introdujo los perros mastines en el País Vasco como una de las fórmulas más eficaces en la lucha contra el lobo y con resultados inmediatos en esa comunidad: en la provincia de Álava se pasó de 127 ataques en 1999, cuando había 59 perros de esta especie, a 87 en 2002, con 133 perros pastores cuidando de los rebaños.
El uso de cercados como manera de prevenir ataques, algo que difiere según las diferentes comarcas, "no se puede hacer en la montaña donde hay régimen extensivo pero si en Tierra de Campos".
Los "Cambios de uso" son otras de las actuaciones destinadas al control del lobo, que a la vez son causa del desarrollo del animal. Un ejemplo claro de "Cambio de uso" es el abandono del mundo rural que ha provocado un cambio "bestial" en esos entornos porque se ha dejado de explotar y controlar el monte, "está más asilvestrado y hay un claro aumento de la población de especies como el corzo y el jabalí, que son objetivos del lobo". Pero esos cambios de uso provocan otros problemas como las denuncias que han presentado varias asociaciones de montaña por la presencia de mastines en esas zonas. "La misma actuación que ponemos en marcha para controlar el lobo se nos vuelve en contra" ironiza Sáenz de Buroaga.
Entre las diferentes actuaciones destinadas a encauzar la evolución lobuna aparece la caza, aunque "no es en estos momentos la que pudiera limitar el lobo en muchos lugares de Castilla y León" matiza el reconocido biólogo.
Diagnóstico del Lobo
El Plan de Gestión será la culminación de un largo proceso de estudios y trabajos de campo que tuvo su penúltimo capítulo en el "Diagnóstico de la Situación del Lobo en Castilla y León (2002)", un estudio dirigido por los investigadores Luis Llaneza y Juan Carlos Blanco por encargo de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. El análisis de la situación del lobo realizado por estos dos estudiosos durante dos años establece que en 2001, los lobos ocupaban la mayor parte de las provincias de León, Palencia, Zamora (tres provincias en la que se han mantenido los niveles del lobo), Burgos y Valladolid (donde destaca la expansión al sur del Duero); además se extiende por gran parte de las provincias de Soria, Segovia y Avila (en estas dos últimas zonas con un aumento más significativo en los últimos 16 años) y por una pequeña zona de Salamanca.
"La situación es buena para el lobo porque ha ido hacia arriba en general, pero la gran extensión de Castilla y León hace que nos tengamos que detener en análisis concretos" reconoce el responsable de la empresa "Consultora de Recursos Naturales". Dos circunstancias especiales se dan en el norte y el este de Burgos y norte de Salamanca donde la expansión del lobo se ha estancado durante años a causa de los conflictos con la ganadería extensiva.
El área de distribución del lobo abarca en la actualidad unos 75.200 kilómetros cuadrados, un 35% más de la ocupada en 1988. Más allá de la barrera del río Duero, "más administrativa que real" según Sáenz de Buroaga, el lobo se encuentra en todas las provincias en mayor o menor medida (se estima una recolonización de un área de unos 19.700 kilómetros cuadrados) con una aparición de animales más tardía en Avila y Segovia (en una franja de la provincia delimitada por las localidades de Coca, Cantatejo y Riaza). "Al sur del Duero ya hay varias manadas que demuestran que poco a poco se superan las fronteras demográficas" matiza el biólogo.
El propio "Diagnóstico" ya contemplaba el aumento de densidad en la llanura cerealista y la expansión del área de distribución desde 1988, lo que ratifica a Castilla y León como la comunidad que más lobos acoge de cualquier país de Europa occidental.
Norte-Sur
La legislación que afecta a esta especie es otro de los elementos que marcan su evolución, así la aplicación de la Directiva Hábitat obligó a la diferenciación administrativa del tratamiento del lobo al norte y al sur del río Duero. "Es verdad que cuando se empezaron a barajar las poblaciones, esta frontera natural marcaba la situación del lobo porque al sur estaba francamente mal -explica Sáenz de Buroaga -pero ahora este animal avanza en su distribución y esos límites ya están franqueados, la especie no respeta esa línea. En estos momentos esa directiva quizá debería ser revisada aunque ese será uno de los análisis del Plan de Gestión."
El lobo del norte del Duero es una especie cinegética y como tal se puede cazar en las monterías organizadas por la Junta de Castilla y León; la Directiva de hábitats de la Unión Europea, aprobada en mayo de 1992, establece que la población del lobo al sur del río Duero es una especie de interés comunitario prioritaria.
El Servicio Territorial de Vida Silvestre de la Junta estima que la población lobuna en Castilla y León es de 1.500 ejemplares, la misma población que hace 12 años.
La otra cara del lobo es la de los daños que sufren los ganaderos castellanos y leoneses, ya que el año pasado se superaron los 300 ataques de estos animales al ganado; unos sucesos que evolucionan proporcionalmente al número de lobos.
Recuperación
"Canis lupus signatus" es el nombre científico del lobo ibérico, la subespecie de 'Canis lupus' que habita la Península, descrita por Ángel Cabrera en 1907. La morfología de los lobos españoles se define por tonos marrones, aunque existen ejemplares más oscuros y otros más rojizos, estos últimos distribuidos en el pasado principalmente en la zona sur del río Duero.
Los individuos jóvenes presentan generalmente tonalidades grisáceas muy apagadas durante el invierno, mientras que en el verano tienen un característico color marrón oscuro. Los machos adultos suelen superar los 40 kilogramos y las hembras los 30 kilogramos, lo que le coloca como uno de los grandes lobos europeos.
Las diferencias entre los especímenes ibéricos y los del resto del continente son la presencia de manchas blancas en los belfos, llamadas "bigoteras"; líneas verticales negras o muy oscuras que recorren el frente de sus patas delanteras; una marca oscura a lo largo de su cola y otra mancha oscura alrededor de la cruz, llamada "silla de montar" .
En estos momentos, a falta de un censo actualizado, se estima una población de lobos de unos 2.000 ejemplares aunque la progresión del número es materia de debate entre los expertos de la especie. La mayor parte de la población lobera habita al norte del río Duero y se refugia, sobre todo, en los parajes montañosos de Galicia y Castilla y León, regiones en donde está considerada como especie cinegética y por tanto, aunque con restricciones, se la puede cazar, mientras que el resto de población, situada en Asturias, sólo puede ser abatida cuando causa serios daños. En el sur de España la presencia del lobo es casi testimonial.
DAVID SAÑUDO DÍAZ