Palencia 21-07-2003
La Montaña Palentina alberga una población de 25 osos pardos
Según la Fundación Oso Pardo, en la provincia existen problemas de reproducción de la especie, que está en peligro de extinción.
El Fondo de la Protección de los Animales Salvajes, con la colaboración de "Los Huertos de la Edad", lleva a cabo la reforestación de la zona, debido a la falta de alimento.
DP. Palencia.
Castilla y León alberga una población de 85 osos pardos repartidos en dos poblaciones entre las que no se ha dado un intercambio genético. En la primera de estas poblaciones, en la zona del Alto Sil, en la provincia de León, existen 60 ejemplares, y en la Montaña Palentina residen otros 25 osos.
El presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, aseguró que el número de osos que pueblan las montañas de Castilla y León "permite ser optimista porque se ha podido frenar la reducción de ejemplares", a pesar de que en el caso de la zona leonesa continúa la amenaza de extinción, mientras que en la Montaña Palentina existen problemas para reproducción.
Por ello la Fundación continúa con sus labores de seguimiento y análisis de las dos poblaciones de osos gracias a la financiación aportada por el Ministerio de Medio Ambiente, de los fondos a menores de patrocinadores, empresas y Organizaciones no Gubernamentales y como muestra de la importancia del proyecto, la Fundación es la única que ha recibido los fondos europeos del Programa Life-Naturaleza subvención recibida en tres ocasiones.
Seguimiento. A raíz de un convenio firmado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, la Fundación Oso Pardo ha conseguido fondos para mantener tres patrullas de vigilancia y seguimiento de esta especie en peligro de extinción. La primera de ellas patrulla por la zona del Alto SIl y está formada por cuatro personas; la segunda, con tres integrantes, actúa por la zona de Riaño (León) y otra, de un número igual de efectivos, se sitúa en la Montaña Palentina.
Palomero explicó que estas patrullas se encargan de tomar datos sobre los osos y de combatir el furtivismo y sus integrantes "se caracterizan por ser lugareños, generalmente jóvenes, volcadísimos en lo que hacen y orgullosos por ello".
A través de unos informes, la Fundación Oso ha descubierto algo que les ha llegado a preocupar, la reaparición de focos de veneno, algo que parecía erradicado, que "no se están utilizando contra los osos pero puede ser mortal para ellos de todos modos", indicó.
Otro de los problemas cruciales que sufre la especie es la falta de alimentos.
Para ello, en Palencia, el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) intenta llevar a cabo la reforestación en la zona con la plantación de cerezos silvestres que sirvan de alimento a los osos. Esta actividad se realiza mediante la colaboración con los denominados Huertos de la Tercera Edad, trabajados por personas mayores.
Noticia enviada por JAVIER PASTOR de AROCA (Asociación de Reforestadores para el Oso Pardo Cantábrico)