FAPAS -Hoy 12 de diciembre de 2011
Instalando un nido de águila pescadora a 40 metros de altura
Nunca mejor dicho, hoy ha sido un trabajo de altura.Dentro del programa de recuperación del águila pescadora, la instalación de nidos artificiales es una estrategia que ha dado un gran resultado en otras áreas de Europa.
Hoy ha sido un día entretenido subiendo a un gran ejemplar de eucalipto para instalar uno de estos nidos artificiales, con la esperanza de que algún día, una joven pareja de águilas pescadoras se instale en él.
El eucalipto elegido se localiza a menos de 10 kilómetros de la costa frecuentado por uno de los ejemplares invernantes en Asturias. No hay muchos ejemplares como este en zonas que tengan interés para el trabajo con la pescadora, por eso, los que hay, ofrecen una magnífica oportunidad de ser utilizados en la recuperación de esta especie.
El primer trabajo es subir a lo alto del árbol y comenzar a podar la copa
preparándolo para la instalación del nido artificial.
Hay que ser un auténtico especialista para subirse hasta lo más alto.
Una vez eliminada la copa, el tronco queda listo para instalar el nido.
El equipo de apoyo se encarga de ir subiendo el material hasta lo más alto del árbol.
El nido artificial va tomando forma con la colocación de la plataforma que queda sujeta al tronco.
Luego de sujeto el apoyo, se coloca la cesta que soportará todo el entramado
de palos que simula un nido de verdad.
Y finalmente el nido queda como a las águilas pescadoras les
gusta encontrárselo, con una abundante capa de ramas.
La imagen nos muestra en toda su dimensión el árbol que hemos elegido para instalar el nido. Un gran eucalipto que supera con mucho la altura de los árboles que quedan en la cornisa cantábrica.Al menos este va a tener un fin más acorde con la conservación de la naturaleza que no terminar solamente convertido en pasta de papel.