FAPAS -Hoy 26 de julio de 2011
Francia: 40 nidos de águilas pescadoras
47 pollos de águilas pescadoras, procedentes de 27 nidos ubicados en el centro de Francia, son ya la colonia más numerosa y cercana a la Península Ibérica.
La recuperación del águila pescadora en Europa se está consolidado gracias al esfuerzo de decenas de especialistas y amantes de la naturaleza que dedican su tiempo a trabajar por la conservación de esta especie.Hoy presentamos a Rolf Wahl, un naturalista sueco afincado ya hace muchos en Francia y que se ha convertido en el baluarte de la recuperación de esta especie en el país galo.
Rolf comenzó a trabajar en los años 80 al descubrir los primeros intentos de colonización del territorio por parte de una pareja de águilas pescadoras. La colocación de nidos artificiales se convirtió en un trabajo imprescindible para alcanzar el éxito actual.
El bosque de Orleans posee una gran extensión, pero en nada se parece a los bosques naturales a los que estamos acostumbrados en la Cordillera cantábrica. Llenos de pistas y paseantes, no es motivo sin embargo para impedir que las águilas tengan aquí su mejor área de reproducción.
Hace unos días, volvimos a tener la oportunidad de disfrutar de la hospitalidad de Rof en su casa de Vieilles Maisons. En la vieja casa forestal tiene este naturalista su centro de operaciones, y desde allí, en pleno bosque de Orleans, dedica cada día a seguir, descubrir, anillar y proteger a las águilas pescadoras.
APRENDER DE LOS TRABAJOS DE ROLF WAHL
La estrategia del naturalista suecose ha convertido en una de las líneas de trabajo más eficaces para recuperar al águila pescadora en un territorio.
El conocimiento de los ejemplares, de donde vienen y cómo se estructuran las parejas, es básico para poder valorar en qué lugares hay que hacer los emplazamientos artificiales, conocer la estructura de la población de águilas y que los ejemplares que están reforzando la población, provienen de las áreas de reproducción de Alemania.
El control de una buena parte de lo pollos que cada año nacen en el centro de Francia, es para Rolf de suma importancia. Sin conocer cómo o a dónde se desplazan estos ejemplares y si vuelven al territorio a criar cuando son adultos, sería imposible tener un conocimiento sobre la especie y valorar cuales son los mejores trabajos a realizar.
Nido natural ocupado este año por una de las parejas reproductoras del bosque de Orleans. Los grandes pinos ofrecen una estructura ideal para la construcción de estas voluminosas estructuras.
Pero el gran éxito de la recuperación del águila pescadora vino después de comenzar a instalar los nidos artificiales. Plataformas sobre las copas de los pinos que las águilas comenzaron a utilizar.
Como ésta, ocupada por otra de las parejas reproductoras al lado del río Loira.Pero el trabajo de anillamiento no resulta sencillo pues hay que subirse a los pinos y la altura supera normalmente los veinte metros, por lo que es necesaria la intervención de especialista que tengan gran experiencia en subirse a los árboles.
Aquí vemos el caso de Erik y su mano levantando uno de los pollos para bajarlo al suelo y hacerle la revisión correspondiente y el anillamiento.
Protegido por su babero para evitar “los disparos” de los pollos, Rolf prepara las anillas que colocará en cada una de las patas. Serán el mejor método para identificarlas una vez que vuelvan de adultas.
Allí, coincidimos con Garry, fotógrafo inglés que acude a fotografiar las águilas que cuida Rolf y que recorre Europa fotografiándolas.
VIDEO
La próxima entrega de esta historia de águilas pescadoras llegará en vídeo