28 de junio de 2009 |
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En el control de las osas reproductoras de la Cordillera cantábrica, la mayor dificultad se encuentra en conseguir localizar aquellas hembras que ocupan territorios con una densa vegetación, lo que ocurre preferentemente también con aquellos ejemplares que ocupan zonas de medias laderas o fondos de valle, mucho más frondosos que las zonas de alta montaña, donde es habitual ver a las hembras acompañadas de sus crías en los roquedos y zonas de matorral más abiertas. Es aquí donde la utilización de las cámaras fotográficas cumple una función imprescindible. Su capacidad de permanecer permanentemente activas y de no causar ninguna intrusión en el medio, las convierte en herramientas de gran valor para poder llevar a cabo los controles de estos hábitats oseros tan densos en vegetación. Los Valles del Trubia, o
como ahora prefieren cada uno de los alcaldes de estos territorios que se
les mencione, los Valles del Oso, son en la Cordillera Cantábrica un claro
ejemplo de la existencia de un hábitat forestal que cubre casi de manera
continuada extensos valles que se descuelgan desde las cimas de la
Cordillera Cantábrica hasta las zonas medias de la región asturiana. |
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Es el mes de Junio el momento en el que podemos comenzar a descubrir a estas hembras que a primeros de año han parido a sus cachorros. Antes, es posible su identificación a través de las observaciones de prospección de campo. Berta es una de esas osas que poco a poco está devolviendo a los Valles del Oso la presencia osera, tal como era en los años setenta del siglo pasado, donde la reproducción era constante. Ahora sabemos que el final de los años 80 y la década de los 90, han sido desastrosos para la conservación de los osos, especialmente en territorios donde se conocía poco de ellos por considerarse que eran zonas de poco valor desde el punto de vista ambiental. Tal error está claradamente demostrado viendo por un lado los datos históricos de presencia osera en estos territorios, datos que la gran mayoría de las veces son aportados por antiguos guardas de caza, cazadores y vecinos y no por estudios de investigación, ya que en esos años no se realizaban. Lo cierto es que los valles del Oso, que comprende territorios tan poco creíbles para que habite el oso, como es el propio concejo de la capital de Asturias, Oviedo, y los concejos de Santo Adriano, Proaza, Quirós y Teverga, han comenzado una recuperación espectacular y a la vez esperanzadora. A los 16 ejemplares que durante los años 2007 y 2008 han podido ser identificados por el FAPAS mediante su trabajo de campo y la utilización de cámaras fotográficas, esperamos que cada año que pase se vayan incorporando a la reproducción las nuevas hembras, que nacidas en los últimos años van alcanzando la madurez sexual y por tanto la capacidad de reproducción. |
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El aumento de la población de oso pardo en esta parte de su área de distribución actual, la más al este respecto de la población oriental, es clave para conseguir que los osos vayan recolonizando nuevas zonas de montaña en la parte central de la Cordillera cantábrica, que es donde se encuentra actualmente la clave para conseguir la unión de las dos poblaciones aisladas. ¿Cómo se está consiguiendo este objetivo?. Pues a base de mucho esfuerzo de trabajo. Principalmente el trabajo de campo que no solo permite el control y seguimiento de los osos, también garantizar que no hay trampas colocadas por cazadores furtivos en las zonas de influencia de las osas y sus crías. La sensibilización social, especialmente con los cazadores para evitar los riesgos de disparar contra los osos confundiéndolos en las cacerías de jabalí con estos otros animales. El control de veneno, la cada vez mejor calidad de un hábitat que, abandonado, pierde su variabilidad o está sometido a los fuegos constantes. Pero muy especialmente al esfuerzo de garantizar que de las crías que nacen cada año, sobrevivan el mayor número posible.
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ALIMENTACION DE OSO PARDO. El seguimiento
de la osa Berta nos ha permitido comprobar cómo en la dieta alimenticia
de los osos, los vegetales también poseen una gran importancia.
Posiblemente en especial, cuando la osa está parida y no puede alejarse
mucho de la osera en donde están ocultas sus crías. Entonces, disponer
de un hábitat que le proporcione alimento suficiente, será importante,
tanto para la propia supervivencia de la osa como para garantizar la
producción de leche con la que amamantar a sus pequeños. |
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