2 de junio de 2009
Manolón, un viejo macho de buitre leonado marcado con un emisor vía satélite el pasado mes de abril en el comedero que el FAPAS posee en el Concejo de Santo Adriano, levanta el vuelo y se desplaza hasta las tierras castellanas de Valladolid.
Después de haber estado durante dos meses recorriendo los entornos más apropiados del valle del Trubia, incluidos los riscos de la Peña Avis en el Concejo de Oviedo, Manolón, un macho adulto de buitre leonado se ha desplazado inesperadamente hasta Tierra de Campos, cerca de la ciudad de Valladolid.En tan solo dos días, ha recorrido los 155 kilómetros que lo sitúan en la última señal emitida por el satélite, entre Ceinos de Campos y Medina de Rioseco.
Es conocida la capacidad de vuelo que tienen los buitres, pues con sus casi tres metros de envergadura, son capaces de recorrer grandes distancias.
Lo que ahora es interesante averiguar, son las circunstancias por las que un ejemplar como Manolón, un viejo macho adulto se desplace inesperadamente después de haber estado los dos últimos meses realizando cortos recorridos por el valle del Trubia en compañía del resto de las aves que habitan en la colonia establecida en el valle. Muchas de las localizaciones obtenidas a través del emisor, han sido en el propio comedero de Santo Adriano, comprobándose la importancia de mantener el aporte de alimento para los buitres dada la carencia de alimento que pueda haber de manera natural en las montañas.
Manolón, que porta un emisor colocado a su espalda, emitirá señales durante los próximos dos o tres años, con lo que se podrá comprobar cual es su comportamiento y donde habita en realidad, aunque se sospecha que pueda ser un ejemplar con una fijación importante al Valle del Trubia, ya que los ejemplares adultos tienden poco a realizar grandes desplazamientos, tal como hacen los buitres jóvenes que incluso llegan a abandonar la Península Ibérica para adentrarse en Africa.
De otro lado, también comienza a obtenerse información de los diez buitres marcados con unas marcas alares especiales que pueden ser visibles, tanto cuando los buitres van volando o cuando se encuentran posados. Uno de los buitres marcados, forma parte de una de las parejas reproductoras ubicadas en el Concejo de Proaza. Otro avistamiento ha sido realizado recientemente por miembros de la Guardería del Principado de Asturias en Infiesto, a medio camino del Valle del Trubia y los Picos de Europa.