FAPAS -Hoy

    21 de febrero de 2009

     

      
           
  

Preparando el FAPAS para los trabajos de primavera

Después de pasar últimos meses de invierno, fríos, lluviosos y con abundante nieve, el FAPAS ha comenzado los trabajos que se van a desarrollar durante todo lo que falta de invierno y la próxima primavera.

La recuperación del hábitat del oso pardo o mantener los ecosistemas de montaña con su calidad ambiental adecuada, requieren de un gran esfuerzo. Durante estos próximos meses, vamos a dedicar una especial atención a estos trabajos de conservación.

 

 

    
PLANTACIONES DE FRUTOS PARA EL OSO.
Esta semana hemos comenzado las plantaciones de nuevas fincas con cerezos silvestres y castaños. Como siempre, son fincas de montaña, situadas en enclaves estratégicos y que se encuentran en una situación de abandono ya que sus propietarios han terminado su vida laboral agraria y no van a seguir siendo utilizadas como pastizales o tierras de cultivo.

PREVISIÓN DE  PLANTACIONES.
Actualmente, tenemos unas 25.000 plantas en el Vivero que hemos  instalado en  Tuñón. Muchas de ellas en macetas, lo que nos permitirá seguir con las plantaciones aunque las temperaturas sean ya altas.

Si no fallan las previsiones, estas 25.000 plantas serán utilizadas en la temporada de plantaciones del año 2009. Para ello, el Fapas está negociando con varias empresas para que se adhieran a esta campaña de protección de los osos y financien los trabajos de plantación.

POTENCIAR LA POLINIZACIÓN
Estamos ya finalizando una nueva estación de polinización, también en el Concejo de santo Adriano,  muy cerca de donde tenemos el vivero.

Esta nueva instalación apícola del Fapas, servirá como almacén y apiario de reproducción para obtener de sus 100 colmenas nuevos enjambres para facilitar la presencia de abejas en las zonas de montaña, llegando a acuerdos con apicultores locales, tal como ya se ha hecho a lo largo del año 2008.
    


Los trabajos de plantación requieren de un equipo humano que sea capaz de ejecutar las plantaciones con las garantías suficientes de que la plantación va a ser un éxito. De lo contrario, estaríamos desperdiciando tiempo y dinero.

  

El dueño de la finca, también colabora en los trabajos de plantación.


La finca donde se va a instalar el nuevo colmenar, domina un magnífico valle  recubierto de una masa forestal de encinas, una especie que parece extraña en el  cantábrico, pero que en algunas zonas genera unos ecosistemas de gran valor donde habita el oso.


La instalación tiene que estar fuertemente protegida para evitar que el oso nos destroce las colmenas. Si lo hace, entonces perdemos todo nuestro almacén de abejas  que queremos reproducir para llevar los enjambres a otras zonas de montaña.

            

Pronto, estos bancales estarán llenos de cajas de madera donde las abejas tienen sus colonias, producen miel y    generan esa polinización tan imprescindible para conservar la naturaleza.

  
FAPAS

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