FAPAS -Hoy

 28 de noviembre de 2008

     

      

Adaptación de la osezna liberada en Somiedo

Hoy hace 19 días que  la osezna  Villarina ha sido liberada en los montes del Parque natural de Somiedo, después de un periodo de tratamiento que le permitió  reponerse de las heridas causadas posiblemente por el atropello de un vehículo.

 

 

 

Recordemos que esta cría formaba parte de una camada de tres cachorros nacidos a primeros de este año de una de las osas que habitan en el  espacio protegido.

El seguimiento fotográfico de esta osa y sus crías, ha permitido comprobar que los tres ejemplares se encontraban perfectamente,  y  ocupaban el territorio que forma parte de su  espacio vital, teniendo en cuenta que las osas por su carácter filopátrico, tienden a no alejarse mucho de las zonas donde se reproducen.  

Esta circunstancia motivó que la decisión de la suelta de la osezna, se realizase en estos terrenos, barajando la posibilidad de que se reencontrase nuevamente con su madre y hermanos.

   

    
Tras su puesta en libertad, el Gobierno del Principado de Asturias, a través de su Consejería de Medio Ambiente, ha puesto en marcha un programa de vigilancia y seguimiento de la osezna que porta dos emisores terrestres que emiten permanentemente señales a través de las cuales puede ser localizada en todo momento.
 

   

    
El control, se efectúa mediante grupos de trabajo compuestos por guardas de la Consejería de Medio ambiente y personal profesional de las ONGs, Fundación Oso pardo y FAPAS.  Cada día, se han efectuado turnos de 12 horas compuestos por un guarda y un miembro de una de las ONGs, tomando cada tres horas datos de captación de las frecuencias en tres puntos distintos, lo que permite realizar una triangulación y por tanto comprobar fehacientemente donde se encuentra la osezna. En total, se realizan 18 controles al día de captación de frecuencias de los radio emisores.

Durante estos días, hemos podido observar a Villarina en diferentes ocasiones y su adaptación al medio parece todo un éxito. No se ha movido mucho, respecto del lugar de suelta, pero ello puede estar condicionado por la abundancia de comida que hay en el terreno, principalmente bellota de roble y castaña.


Un Guarda de Principado de Asturias, capta con el receptor, las señales que emite uno de los trasmisores colocados sobre el pelo de la osezna

   

   
Pero quizás lo más sorprendente ha sido la capacidad instintiva del animal de buscar el mejor refugio de toda la montaña para  guarecerse, el más aislado y de difícil acceso, así como donde menos ruidos extraños recibe . Cualquiera diría que nunca salió de la zona.

La caída de las nieves de esta última semana no parece haberla afectado. Se mueve, se introduce en una pequeña osera, asoma el hocico y lo más importante, está gorda y con un pelo lustroso. Posiblemente, próxima a comenzar su periodo de inactividad invernal.

Aunque aún ha de pasar el invierno, la  recuperación de esta osezna y su reintegración a su medio natural está resultando un trabajo de alto nivel técnico que si termina con éxito puede llegar a representar un modelo de trabajo para posteriores actuaciones de traslocación de osos en la Cordillera Cantábrica, posiblemente una exigencia más que necesaria para terminar de garantizar definitivamente la recuperación de esta especie.


La madre de Villarina y sus dos hermanos días antes de la liberación de la osezna en los montes de Somiedo. Foto: FAPAS
Programa de Control  Fotográfico  del Oso pardo en la Cordillera Cantábrica

 

    

   
         

         

      

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