Han transcurrido 6 meses desde el
trágico incendio que en octubre del año pasado arrasó más de 4.000
hectáreas de monte y bosque en el Valledor, en el concejo de Allande,
convirtiendo en escombros varias viviendas, traídas de agua, instalaciones
ganaderas y elementos de alto valor cultural, como la Casa Museo de la
Torre del Valledor.
Con el fin de concienciar a los escolares que viven
próximos a la zona quemada sobre los graves impactos que tienen los
incendios en la naturaleza, se ha puesto en marcha el programa de educación
ambiental ‘Por unos montes sin fuego’.
Se
trata de un conjunto de actividades en las que participarán los alumnos de
los centros escolares de Pola de Allande, Grandas de Salime y Berducedo, y
que incluirán charlas y exposiciones en los colegios organizadas por el
FAPAS, Fondo Asturiano para la Protección de los Animales Salvajes. La
campaña, que comenzará esta misma semana con una exposición en Pola de
Allande para continuar en semanas sucesivas en Berducedo y Grandas de
Salime, concluye con la plantación por los escolares de 250 árboles
autóctonos en una de las zonas afectadas por el fuego. Tras la plantación,
tendrá lugar una comida campestre. El desarrollo de estas actividades es
posible gracias a la colaboración de la empresa Saltos del Navia, dedicada
a la producción de electricidad en el aprovechamiento hidroeléctrico del
Salto de Salime, en el río Navia, muy próximo al lugar donde se produjo el
incendio.
Además, ha sido editado un cuadernillo didáctico que
será repartido entre los escolares y la población local, que describe las
causas que originan los incendios y los devastadores efectos que un fuego
de tal magnitud tiene sobre los ecosistemas naturales en términos de
contaminación de ríos, pérdida de fuentes de alimentación y cobijo para la
fauna, y muerte de los microorganismos que viven en el suelo.
fapas