Observando a los buitres de la Mariola
Más de 100 personas ascienden hasta la antigua cantera de Sant Cristòfol para conocer más de cerca estas aves salvajes
3-10-2011
Parte de los asistentes a la jornada subiendo a la caseta de madera donde observarían a los buitres.
Los buitres en uno de los árboles de la antigua cantera ayer por la mañana.
Uno de los grupos observando a las aves salvajes.PASKUA
M. VICEDO
Más de 100 personas ascendieron hasta la antigua cantera de Sant Cristòfol, en el parque natural de la Sierra de Mariola, para ver más de cerca a los buitres que se encuentran en este enclave. Una observación que se integró dentro de la visita a las instalaciones del Projecte Canyet que se encarga, desde el año 2000, de la reintroducción de estas aves salvajes en este territorio de l'Alcoià.
A las nueve y media de la mañana, cuando el cielo todavía estaba cubierto y se percibía el olor a mojado (apenas tres horas antes llovía en Alcoy) se iniciaba desde la cantina del Preventorio una ruta que llevaría a los asistentes hasta la antigua cantera de Sant Cristòfol para observar a los buitres. Un miembro de la asociación FAPAS-Alcoi era el encargado de explicar a los presentes que se organizarían tres grupos para recorrer los 2,5 kilómetros hasta llegar a las instalaciones del Projecte Canyet. Asimismo, advertía que los buitres son unos animales salvajes y que no se podría prever que iban a hacer, aunque "les hemos hecho que padezcan hambre" para que así permanecieran en la cantera y se pudiesen ver.
Hecha la explicación, se inició el trayecto. Un primer grupo cogió una senda para ir directamente hasta la caseta de madera desde donde verían a las aves. Mientras que los otros dos equipos, donde había familias y grupos de amigos, realizaban los 2,5 kilómetros de distancia que había desde el punto de encuentro hasta el destino con más pausa, atendiendo a las explicaciones que daban miembros de FAPAS-Alcoi.
Más detalles de la visita
En torno a las 10.10 horas de la mañana, el primer grupo entraba en la caseta de madera desde la que se puede observar a estas grandes aves. Con la ayuda de prismáticos y telescopios, los hombres y mujeres pudieron ver de más de cerca a los buitres, muchos de ellos se agrupaban en un árbol y, aprovechando que salían los primeros rayos de sol, extendían sus alas para secarse, ya que estaban mojados por las precipitaciones caídas horas antes.
Al mismo tiempo, Àlvar Seguí, técnico y artífice del Projecte Canyet y componente de FAPAS-Alcoi explicaba al público el trabajo que están realizando desde principios del siglo XXI con el fin de reintroducir este buitre en el parque de la Sierra de Mariola. Y es que hacía muchos años que estos animales salvajes ya habitaban estas tierras del norte de la provincia, sin embargo, por diversas causas como por ejemplo el envenenamiento, hizo que desaparecieran. Pero, tras una intensa labor, han conseguido que en la actualidad haya unos 80 buitres, aunque son aves que van y vienen. En este sentido, Seguí indicó que hasta este enclave de la Sierra de Mariola habían llegado buitres de Francia o de Portugal. Y los reconocen porque llevan un marcaje en las alas y a cada país le corresponde un color. Así que nada más ver la tonalidad se conoce si proceden del país galo o de los vecinos de la península ibérica.
Los componentes de los otros dos grupos también accedieron a la caseta para conocer más sobre estos animales y la zona donde comen.
Casi al mediodía se daba por cerrada esta jornada de puertas abiertas que se celebró con motivo del Día Mundial de las Aves, que fue ayer, y también por el Día Mundial del Turismo.Fuente: http://www.diarioinformacion.com/