FAPAS       

20 de julio de 2007

La eurodiputada española Rosa Miguélez pregunta al Parlamento Europeo sobre las soluciones para conseguir que especies como el oso o el lobo puedan volver a disponer  de carroñas para alimentarse.

La crisis  de recursos alimenticios que se ha producido en la península ibérica a partir de la aplicación del Reglamento que obliga a la retirada de cadáveres de animales domésticos que secularmente  han formado parte de la dieta alimenticia de la fauna silvestre, comienza a preocupar a los  políticos españoles.

La eurodiputada del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, Rosa Miguélez, ha  procedido a solicitar  respuestas sobre las medidas que la UE va a adoptar para solucionar esta  grave crisis que está situando nuevamente en riesgo a especies de gran valor ambiental como son las aves carroñeras o los osos,  o que afectan   a especies predadoras como el lobo, condicionando que la disminución de sus recursos alimenticios, provoca un mayor número de ataques a la ganadería doméstica, con el negativo impacto social que ello conlleva.


El Presidente del FAPAS, Roberto Hartasánchez, entregando en Bruselas el pasado 3 de Julio a la eurodiputada Rosa Miguélez, un informe elaborado por la asociación conservacionista sobre la incidencia negativa que supone  la recogida de carroñas en el medio natural  para la conservación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica

    
Contenido de la pregunta parlamentaria:

La Comisión Europea se encuentra, en la actualidad, procediendo a recabar información con vistas a la revisión del Reglamento 1774/2002, relativo a los subproductos animales no destinados al consumo humano. Una de las cuestiones contemplada en este Reglamento, la obligación de retirada de carroñas en el medio natural, está siendo contestada por diferentes organizaciones de conservación de la naturaleza, dado su impacto negativo para la supervivencia de distintas especies de la fauna salvaje, no sólo aves carroñeras sino todas aquellas otras que, como lobos y osos, tienen en el consumo de carroña una fuente importante de obtención de recursos alimenticios. 

Las medidas de recogida de cadáveres que se están aplicando en la actualidad parecen excesivas, especialmente en lo referente a las áreas oseras, territorios de montaña no sujetos a la presencia de la EEB, así como por lo que se refiere a la recogida de ganado ovino y caprino, en los que, pese a los cientos de análisis efectuados, no se ha determinado ningún caso de encefalopatía.

¿De qué manera tendrá en cuenta la Comisión, en la revisión del Reglamento, sus repercusiones sobre estas especies? ¿No considera incoherente la coexistencia de esta normativa con medidas de conservación como las previstas para el oso, en peligro de extinción, y que están siendo financiadas a través del Programa comunitario LIFE?

¿Qué iniciativas va a poner en marcha la Comisión para solucionar  un problema, no solamente del oso, sino también de especies como el lobo, sometido, tras la retirada de carroñas, a situaciones de falta de alimento, que se están traduciendo en un incremento de los daños por ataques a intereses ganaderos?

 

www.fapas.es