FAPAS       
23 de mayo de 2007
EL FAPAS Y LA FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE APICULTORES DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS (FAPI) FIRMARON EL PASADO DÍA 18 DE MAYO UN CONVENIO DE COLABORACIÓN PARA FOMENTAR LA POLINIZACIÓN Y PROMOCIONAR LA MIEL ASTURIANA

Todos conocemos a través de los medios de comunicación la grave situación que atraviesa la abeja melífera. Lo que pocos conocemos es que la abeja es el polinizador más eficaz que existe. Entre un 80 y un 95% de las plantas con flor están polinizadas por la apis melifera y de ella dependen la fructificación de las especies vegetales y, en último término, la supervivencia de muchas especies de fauna.

Como consecuencia del uso de pesticidas, la pérdida de hábitat y las enfermedades, la abeja en estado silvestre está prácticamente extinguida. La situación de la abeja “doméstica” no es mucho mejor; El despoblamiento de las zonas rurales ha reducido drásticamente el número de colmenares en Asturias. Se estima que desde el siglo XVIII el número de colmenas ha disminuido en más de dos terceras partes en el territorio del Principado. Esto unido a la desaparición de la abeja silvestre nos aboca a una situación que puede provocar efectos catastróficos.

 

El FAPAS y la FAPI son dos entidades que llevan años trabajando para intentar corregir esta situación. Por la complementariedad de sus proyectos y con el fin de aunar sus esfuerzos firmaron el pasado día 18 de mayo un convenio de colaboración bajo el título “Proyecto de colaboración en defensa de la biodiversidad y el medio ambiente a través de la implantación de colmenas en zonas de deficitaria polinización en Asturias”.

El proyecto tiene dos líneas de actuación diferenciadas:

 -          La primera, la elaboración de un mapa de polinización del Principado de Asturias para determinar las zonas de más urgente polinización. En estas zonas será donde el FAPAS instalará colmenas que serán atendidas y explotadas por apicultores de los núcleos rurales próximos.

 -          La segunda, una campaña de promoción de la miel asturiana como producto de máxima calidad y de la apicultura tradicional como una actividad humana necesaria.

 No nos podemos olvidar de los aspectos socioculturales a la hora de programar estrategias para la conservación del medio ambiente en un entorno tan humanizado como el nuestro. Así la apicultura artesanal dentro de una explotación diversificada es un oficio interesante, altamente compatible con actividades agrícolas, ganaderas, artesanas o de turismo rural.


FOTOGRAFIA(FAPAS)
A la derecha, José Carlos Martínez (Presidente de la FAPI) y a la izquierda, Christian P. Ozers (técnico en apicultura del FAPAS), firmando el convenio de colaboración el pasado viernes 18 de mayo en el stand de la Federación de Apicultores durante la celebración de la Feria de la Ascensión

 

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