El
pasado día 14 de Marzo, miembros de EURONATUR y FAPAS se entrevistaron en
Bruselas con los técnicos de la Unión Europea responsables de la Sanidad
Animal y el Bienestar de los Consumidores con el fin de dar a conocer el
problema de conservación del oso pardo en Asturias surgido a partir de la
obligatoriedad de recoger para su posterior eliminación los animales muertos
en las áreas de montaña de Asturias.
Este primer contacto con la
Unión Europea pretende solucionar un problema inédito en las estrategias de
conservación de grandes carnívoros en España, que en el caso del oso pardo,
no ha tenido en cuenta determinados aspectos de la ecología de la especie,
como es la dependencia para alimentarse durante determinados meses de
invierno y primavera de cadáveres de los animales domésticos que eran
abandonados en las montañas.
Durante la reunión
se discutió sobre la posibilidad de flexibilizar la normativa para que en
las denominadas ‘zonas remotas’ esté permitido el abandono de carroñas de
ganado en el territorio, quedando por tanto exentas de la obligación de su
eliminación por las vías actualmente establecidas. Se planteó la especial
necesidad de definir estas zonas remontas en los LICs (Lugares de Interés
Comunitario) por su valor para la protección de la biodiversidad asociada a
la presencia de determinadas especies donde no sea estrictamente necesaria
la retirada de carroñas.
Los responsables
europeos confirmaron que se podría estudiar esta posibilidad, pero que sería
necesario desarrollar trabajos científicos para demostrar que el abandono de
cadáveres en el medio natural no conllevara riesgo de contagio para la fauna
salvaje (especialmente para el oso). En el caso de que estos estudios no
fueran suficientes para la Comisión Europea, se podría contar asimismo para
su realización con la Agencia para la Seguridad Alimentaria de
la Unión Europea (EFSA) de tal forma que pudieran realizase
pruebas complementarias.
Los técnicos europeos se
mostraron sensibles a esta problemática manifestando
que si la falta de
carroñas estaba suponiendo una amenaza para la biodiversidad, habría que
poner los medios necesarios para solventar dicho problema. No obstante,
remarcaron que para modificar la actual normativa que regula la retirada de
cadáveres de ganado doméstico del medio natural sería necesario contar con
información detallada sobre los siguientes temas (entre otros):
1.
Número de animales que fueron eliminados durante
el 2006 en el Principado de Asturias para corroborar que, efectivamente, sea
de 16.000 piezas tal y como afirman las administraciones regionales
2.
Cantidad de carroñas que serían necesarias para
mantener la población osera en Asturias
3.
Determinar si la situación de riesgo de las
poblaciones de oso cantábrico está teniendo lugar también en otros países
europeos.
En definitiva, la
modificación del actual reglamento para el control y erradicación de
encefalopatías no será fácil (Reglamento 1774/2002), pero la Comisión
Europea está a día de hoy sensibilizada sobre el impacto negativo que su
aplicación está teniendo sobre determinada fauna salvaje, y muy
especialmente sobre el oso pardo.
Así pues, el primer
paso será ejercer presión sobre los responsables de los Servicios de Sanidad
Animal de las Comunidades Autónomas para la declaración de ‘zonas remotas’
así como la movilización de las ONGs para conformar un lobby que
sensibilice a los responsables del Ministerio de Agricultura.
Asimismo, y como
paso previo, será necesario obtener una información más detallada sobre el
uso y dependencia que los animales salvajes tienen respecto de las carroñas.
En la reunión, los
técnicos de la Comisión Europea manifestaron sus dudas de que el cambio de
la normativa en el sentido de favorecer la conservación de la fauna
salvaje, produjera riesgos en términos de infección por el mal de las vacas
locas. No obstante, la Agencia para la Seguridad Alimentaria de
la Comisión Europea es el órgano responsable de la toma de
decisiones pues es el que, en última instancia, trasladaría el
correspondiente informe técnico al Consejo Europeo y el Parlamento Europeo.
Las organizaciones
EURONATUR y FAPAS tienen prevista una nueva negociación en Bruselas en el
mes de Junio de 2007, en la cual se informará también a varios
parlamentarios europeos de esta situación que pone en riesgo la conservación
de la fauna salvaje en España.
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