FAPAS   EURONATUR

22 DE MARZO DE 2006

BRUSELAS SE INTERESA POR LOS PROBLEMAS SURGIDOS CON LA CONSERVACION A CAUSA DE LA RECOGIDA DE ANIMALES EN LAS AREAS DE MONTAÑA DE ASTURIAS

  
El pasado día 14 de Marzo,  miembros de EURONATUR y FAPAS se entrevistaron en Bruselas  con los técnicos de la Unión Europea responsables de la Sanidad Animal y el Bienestar de los Consumidores  con el fin de dar a conocer el problema de conservación del oso pardo en Asturias surgido a  partir de la obligatoriedad de recoger para su posterior eliminación los animales muertos en las áreas de montaña de Asturias.

Este primer contacto  con la Unión Europea pretende solucionar  un problema inédito en las estrategias de conservación de grandes carnívoros en España, que  en el caso del oso pardo, no ha tenido en cuenta  determinados aspectos de la ecología de la especie, como es la dependencia  para alimentarse   durante determinados meses de invierno y primavera de  cadáveres de los animales domésticos que eran abandonados en las montañas.

Durante la reunión se discutió sobre la posibilidad de flexibilizar la normativa para que en las denominadas ‘zonas remotas’ esté permitido el abandono de carroñas de ganado en el territorio, quedando por tanto exentas de la obligación de su eliminación por las vías actualmente establecidas. Se planteó la especial necesidad de definir estas zonas remontas en los LICs (Lugares de Interés Comunitario) por su valor para la protección de la biodiversidad asociada a la presencia de determinadas especies donde no sea estrictamente necesaria la retirada de carroñas.

Los responsables europeos confirmaron que se podría estudiar esta posibilidad, pero que sería necesario desarrollar trabajos científicos para demostrar que el abandono de cadáveres en el medio natural no conllevara riesgo de contagio para la fauna salvaje (especialmente para el oso). En el caso de que estos estudios no fueran suficientes para la Comisión Europea, se podría contar asimismo para su realización con la Agencia para la Seguridad Alimentaria de la Unión Europea (EFSA) de tal forma que pudieran realizase pruebas complementarias. 

Los técnicos europeos se mostraron sensibles a esta problemática manifestando  que si la falta de carroñas  estaba suponiendo una amenaza para la biodiversidad, habría que poner los medios necesarios para solventar dicho problema. No obstante, remarcaron que para modificar la actual normativa que regula la retirada de cadáveres de ganado doméstico del medio natural sería necesario contar con información detallada sobre los siguientes temas (entre otros):

1.      Número de animales que fueron eliminados durante el 2006 en el Principado de Asturias para corroborar que, efectivamente, sea de 16.000 piezas tal y como afirman las administraciones regionales

2.      Cantidad de carroñas que serían necesarias para mantener la población osera en Asturias

3.      Determinar si la situación de riesgo de las poblaciones de oso cantábrico está teniendo lugar también en otros países europeos.

En definitiva, la modificación del actual reglamento para el control y erradicación de encefalopatías no será fácil (Reglamento 1774/2002), pero la Comisión Europea está a día de hoy sensibilizada sobre el impacto negativo que su aplicación está teniendo sobre determinada fauna salvaje, y muy especialmente sobre el oso pardo.

Así pues, el primer paso será ejercer presión sobre los responsables de los Servicios de Sanidad Animal de las Comunidades Autónomas para la  declaración de ‘zonas remotas’ así como la movilización  de las ONGs para conformar un lobby que sensibilice a los responsables del Ministerio de Agricultura. 

Asimismo, y como paso previo, será necesario obtener una  información más detallada sobre el uso y dependencia que los animales salvajes tienen respecto de las carroñas.

En la reunión,  los técnicos de la Comisión Europea manifestaron sus dudas de que el cambio de la normativa en el sentido de favorecer la conservación de la fauna salvaje,  produjera riesgos en términos de infección por el mal de las vacas locas. No obstante, la Agencia para la Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea es el órgano responsable de la toma de decisiones pues es el que, en última instancia, trasladaría el correspondiente informe técnico al Consejo Europeo y el Parlamento Europeo.

Las organizaciones EURONATUR y FAPAS tienen prevista una nueva  negociación en Bruselas en el mes de Junio de 2007, en la cual se informará también a varios parlamentarios europeos de esta situación que pone en riesgo la conservación de la fauna salvaje en España.

 

 

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22 de marzo de 2007