Chequeo a los osos
El FAPAS inicia un estudio sobre los parásitos intestinales en plantígrados, causa importante de muerte de oseznos
22-04-06
José Ramón Magadán y Alfonso Hartasánchez, recogiendo heces de osos para analizarlas.Oviedo, María ALONSO
El Fondo para la Protección de Animales Salvajes (FAPAS) ha puesto en marcha un estudio para detectar los parásitos intestinales que están afectando a la población de oso pardo cantábrico y que suponen una de las causas de mortandad natural de los oseznos. Según la organización conservacionista, el objetivo del estudio es determinar el verdadero estado sanitario de los osos y por ello han establecido un acuerdo de colaboración con un equipo de veterinarios que tiene como objetivo detectar la presencia de fauna parasitaria en determinados ejemplares que habitan en la cordillera Cantábrica.
Las infecciones por parásitos intestinales son habituales, según el grupo conservacionista, en grandes carnívoros y podría ser uno de los factores clave en la supervivencia de los oseznos que cada año nacen en la población cantábrica. Según Roberto Hartasánchez, presidente del FAPAS, «una de las conclusiones más importantes de la reunión de expertos de osos que recientemente tuvo lugar en Oviedo fue que para conseguir la supervivencia de la población osera cantábrica es necesario detener la alta mortalidad juvenil de osos. Unas muertes que se siguen produciendo pese a que el nivel de presencia de osas reproductoras es actualmente bastante bueno».
La organización conservacionista asegura que en Asturias ya han sido detectados «varios casos de osos en estado físico muy precario, e incluso con resultado de muerte de algunos ejemplares, como es el osezno localizado en el parque natural de Somiedo hace unos años y que tras realizar la correspondiente necropsia determinó que la muerte se había producido por total inanición».
«Paca» y «Tola»
El equipo de expertos veterinarios que colabora en este trabajo con el FAPAS va a analizar los excrementos que serán recogidos en las montañas, que en una primera fase se limitarán al territorio del Principado, teniendo como objetivo identificar las principales especies de parásitos intestinales que afectan al oso pardo en la cordillera Cantábrica, cuantificarlos y valorar si la carga de los mismos supone una enfermedad o una merma en su capacidad de supervivencia.
Este tipo de trabajos ya ha sido realizado por otros expertos en la conservación del oso pardo en Europa, como el doctor Djuro Hubert, que recientemente ha estado en Asturias participando en el seminario internacional sobre la conservación del oso pardo.
Hartasánchez aseguró que cuando recogieron «a "Paca" y "Tola" les realizamos un estudio de parásitos que fue positivo, ya que se les detectaron una gran cantidad. Es normal la existencia de parásitos en los animales, pero hay que averiguar hasta qué punto y en qué medida están extendidos».
El presidente del FAPAS afirmó que mejorar el estado sanitario de los osos en libertad «es fácil» y apunta que, de confirmarse la existencia de una presencia elevada de parásitos intestinales, quizá sería conveniente desarrollar un programa de desparasitación de la población de osos de la cordillera Cantábrica».