EL FAPAS INICIA UNA NUEVA LINEA DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA BIOLOGIA DEL OSO PARDO EN LA CORDILLERA CANTABRICA

Abril-2006


José Ramón Magadán y Alfonso Hartasánchez, recogiendo heces de osos para analizarlas.
 
Con la colaboración de:
CENTRO VETERINARIO
Eduardo Martín

Avda. de Europa,25
28224 Pozuelo de Alarcón
Tel. 91 352 39 10

  

Con el fin de determinar el estado sanitario de los osos, el FAPAS ha establecido un acuerdo de colaboración con un equipo multidisciplinar de veterinarios para detectar la presencia de fauna parasitaria en determinados ejemplares que habitan en la Cordillera Cantábrica.

El control y seguimiento que el Fapas realiza de la población de oso pardo permite tener un conocimiento muy exacto de los territorios donde habitan estos animales. A las actividades que se desarrollan normalmente, como es el seguimiento fotográfico para determinar la individualización de ejemplares o la toma de muestras para su posterior analisis genético y diferenciar a los osos a partir de su ADN, ahora, el trabajo se consolida, mediante la recogida de heces para su envío a un laboratorio especializado donde se analizarán las posibles infecciones que estos animales sufren por fauna parasitaria.

Este tipo de trabajos ya ha sido realizado por otros expertos en la conservación del oso pardo en Europa, como el Dr. Djuro Hubert, que recientemente ha estado en Asturias participando en un seminario internacional sobre la conservación del oso pardo.

Las infecciones por parásitos intestinales parece ser habitual en grandes carnívoros y podría ser uno de los factores clave en la supervivencia de los oseznos que cada año nacen en la Cordillera Cantábrica.

Una de las conclusiones más importantes en la reunión de expertos, es que para conseguir la supervivencia de la población osera cantábrica, es necesario detener la alta mortalidad juvenil de osos que parece producirse, pese a que el nivel de presencia de osas reproductoras es actualmente bastante bueno.

En Asturias ya han sido detectados varios casos de osos en estados físicos muy precarios, e incluso con resultado de muerte de algunos ejemplares, como es el osezno localizado en el Parque natural de Somiedo hace unos años y que tras realizar la correspondiente necropsia, se determinó que la muerte se había producido por total inanición. En estos casos, la presencia de parásitos intestinales, podría llegar a producir grandes debilitamientos físicos de los osos.

El equipo de expertos veterinarios que colabora en este trabajo con el FAPAS, va a analizar los excrementos que sean recogidos en las montañas, que en una primera fase se limitará a la región asturiana, teniendo como objetivo el Identificar las principales especies de parásitos intestinales que afectan al oso pardo en la cordillera cantábrica. Cuantificar estos parásitos. Y valorar si la carga de parásitos intestinales supone una enfermedad o una merma en su capacidad de supervivencia.

 

Recorte de prensa (Periodico La Nueva España 22-04-06)

 

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