El Principado pretende comprar bosques con poblaciones de osos para evitar su tala

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La osa reproductora que tiene su hábitat en Proaza, y que hace unos meses se coló en el cercado de 'Paca' y 'Tola', pasea por uno de los castaños del concejo. / FAPAS

Negocia la adquisición de una masa forestal de castaño en Proaza vital para la especie.
Fapas reclama la medida desde hace años.

L. LÓPEZ RUIZ/GIJÓN

7-11-2005

El Principado está estudiando la posibilidad de adquirir bosques que acogen poblaciones de oso pardo para evitar su tala. En concreto, según informan fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, está negociando con el Ayuntamiento de Proaza la compra de varias masas boscosas de castaño que este municipio había previsto vender para la extracción de madera.

La alerta fue activada hace unos meses por el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas), cuando advirtió a la consejería de que dicho ayuntamiento preveía vender la madera de esos bosques de castaño. Según el presidente de la asociación conservacionista, Roberto Hartasánchez, «se trata de un lugar de alimentación muy bueno» para la especie. «Hay bosques fantásticos, maduros, de cientos de años».

De hecho, los técnicos del Fapas han detectado en los últimos dos años la presencia de nueve ejemplares diferentes en el concejo de Proaza. Y, lo que es aún más importante, se trata del hábitat estable de, al menos, una osa reproductora, aquella que durante el pasado verano se adentró en el cercado de 'Paca' y 'Tola'.

Aunque la negociación entre el Ayuntamiento y el Principado aún no ha llegado a su fin, al parecer el valor de la madera de esos bosques alcanzaría los 100.000 euros, por lo que ésa será la cantidad sobre la que ambas administraciones estarían pactando.

En realidad, no se trataría de la compra de los terrenos, sino de los derechos de tala que, estando en manos del Gobierno regional, garantizarían el mantenimiento del hábitat durante unos años. Previsiblemente, según Hartasánchez, sería medio siglo y «pasado ese tiempo el derecho volvería a revertir en el propietario del terreno, es decir, el Ayuntamiento de Proaza, porque el periodo de corta del castaño es cada 45 años».

«Importante avance»

Sea como fuere, se trataría de la primera vez que el Principado llevase a cabo una actuación semejante, lo que supone un «importantísimo avance» en lo que se refiere a la implicación del Ejecutivo autonómico en la conservación del oso pardo. De hecho, Hartasánchez mantiene que «desde hace años estamos detrás de actuaciones como ésta».

El motivo es que multitud de bosques de la región con importancia para la conservación de la especie están en manos de particulares o ayuntamientos que disponen de ellos para extraer su madera. En especial, Hartasánchez se refiere a las administraciones locales, «sobre todo a muchos concejos pequeños que no tienen un duro y se ven obligados a disponer de sus recursos naturales para sacar dinero».

Por eso, que la Administración regional «compre los derechos de corta beneficia al oso, que mantiene su hábitat, y a los ayuntamientos, que consiguen recursos económicos».

Hartasánchez reitera la importancia de este tipo de actuaciones, sobre todo tras las situaciones vividas en los últimos años en concejos como «Somiedo y Belmonte de Miranda, donde ya se cortó muchísima madera». Incluso el parque natural de Somiedo «perdió grandes masas forestales».

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