Hartasánchez denuncia la falta de carroña para alimentación en los montes asturianos

10-junio-2005

El Fapas considera anormalmente altas las muertes de crías por osos adultos y pide medidas al Principado

Oviedo, María ALONSO

Se mueve por los montes de Somiedo y en ocho años ha tenido nueve oseznos. Ocho de ellos han muerto a causa de los ataques de osos adultos. Para Roberto Hartasánchez, presidente del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes(Fapas), la estadística de mortandad por causas naturales de los oseznos asturianos es demasiado alta, y para ratificar su postura pone de ejemplo el caso de la osa somedana, a la que, en los últimos años, los osos le han matado a casi todos sus esbardos. Para Hartasánchez, los cuatro oseznos que murieron los pasados 1 y 3 de junio debido al ataque de un oso macho «entran dentro de un comportamiento natural por parte de los osos, pero lo que no es tan normal es el elevado número de casos que se están dando». El presidente del Fapas considera que la muerte natural de tantos oseznos puede ser una de las razones por los que la población de osos no crece al ritmo que debiera seguir si se considera el número de hembras reproductoras que existe actualmente. En todo caso, Hartasánchez considera que el Principado no puede estar como mero observador de lo que está ocurriendo con los oseznos, «por muy natural que sea», y por ello pide a la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras que «estudie las posibles medidas que se pueden tomar para evitar que se den tantos casos». Para el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Miguel Delibes de Castro, la muerte de los oseznos ha de ser tomada en su justa medida. Afirma que, aunque la muerte es considerada como «natural» en tanto que «de vez en cuando se produce», no es una cosa frecuente ni tan habitual «como para no tenerla en cuenta».

Por ello considera que es necesario «profundizar» en lo ocurrido con la muerte de los oseznos en Fuentes del Narcea y Alto Sil leonés. «Hay que ver si realmente ha ocurrido ahora, si la osa vuelve a criar con normalidad o si bien se repiten los hechos», señaló el investigador.

En todo caso, Delibes aseguró que los casos de infanticidio se dan, además de en los osos pardos cantábricos, en especies como los leones y algunas clases de monos. «Se producen cuando hay un trastorno social y un macho llega a un territorio y le interesa que la hembra entre en celo de forma inmediata», aseguró el especialista.

Los motivos que hacen que se produzca este tipo de casos en determinadas zonas son una incógnita, aunque para Hartasánchez en los espacios donde existe más arbolado los ataques parecen reducirse notablemente. En todo caso, el responsable de Fapas considera que es necesario llevar a cabo un estudio sobre las muertes de oseznos que se están produciendo en la población asturiana de osos para poder poner en marcha una serie de medidas que tienda a paliar el número de casos.

Los osos, y el resto de animales salvajes de los montes asturianos, han visto reducida drásticamente su alimentación debido a la falta de carroña en los montes. El presidente del Fapas, Roberto Hartasánchez, asegura que desde que se ha puesto en marcha la normativa de la Unión Europea por la que está prohibido que los restos de animales sean tirados en los montes la alimentación de los osos ha sufrido una restricción que es necesario estudiar y valorar.
Por ello el Fapas, junto con la Consejería de Medio Ambiente, está estudiando el impacto de la falta de la principal alimentación de los osos en determinadas épocas del año como en la primavera. «Era un tipo de alimentación histórica y secular que formaba parte de sus costumbres desde cientos y cientos de años y que ahora se les ha quitado drásticamente». Los restos de vacas, ovejas o caballos muertos tradicionalmente eran tirados en la montaña, donde los animales salvajes como los osos los utilizaban como fuente de recursos habitual. Ahora, los ganaderos tienen terminantemente prohibido tirar restos de animales muertos a los montes y los osos se han quedado sin un foco de alimentación muy importante.

Fuente: http://www.lne.es/

 

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