UN ARBOL DE LEYENDA

Estas son algunas de las historias que cuentan los pueblos hermanos.

En Asturias se ha olvidado demasiado y urge recobrar lo que aún nos queda.

Cuentos y leyendas, tradiciones y costumbres, dichos y creencias.

El árbol debe recuperar su lugar primordial en la Tierra

pero también en la cultura, en la leyenda. Deberíamos hablar de nuevo

con los abuelos...

 

 

Las Leyendas sobre el tejo

Entre los indios norteamericanos se cuenta una vieja historia que explica la importancia de nuestro árbol, dice así:

"Dos mujeres salvajes se pintaron la cara con tatuajes y fueron de árbol en árbol tejo2.jpg (24280 bytes)preguntando:

- ¿Me sienta bien?, ¿Estoy guapa?.

Según la respuesta de cada árbol, las mujeres les iban dando diferentes atributos. Cuando la más joven llegó al tejo, este le contestó:

Entonces ella dijo al tejo:

- Harán largos viajes en tu búsqueda. Tallarán de tu madera agujas, arpones para la pesca e incluso el tótem sagrado. La gente importante raspará tu dura superficie para hacer las fichas para sus juegos de apuestas. Grandes jugadas se harán en tu nombre y hasta apostarán esclavos."


En una leyenda irlandesa, para casarse con una doncella, es condición indispensable que el pretendiente traiga, la rama de acebo, la flor de Caléndula y las bayas carmesíes del tejo. semilla-tejo.JPG (15838 bytes)Se encuentran en el Círculo de Piedra del poder, en el lejano Donn Thir (tierra parda), en el Mar Occidental y este viaje de ida y vuelta debe realizarse en un día y una noche. La sin par Fiongalla espera anhelante que su amado Feargal realice la proeza y el héroe llega, tras múltiples aventuras, a un bosquecillo de árboles viejos como el mundo y encuentra un monumento megalítico en el interior de un círculo de poderosas piedras. Allí está la rama de acebo y el tejo que da bayas y a sus pies la caléndula... (An Braon Suan Or, El Broche de oro del Sueño)

En esta misma región se recitaba el romance de Naoise y Deirdre, que cuenta la historia de dos amantes desdichados. Hasta en la muerte quisieron mantenerlos separados y clavaron sus cadáveres con estacas de tejo. Pero las estacas arraigaron y los dos árboles espléndidos pudieron abrazarse al fin para siempre sobre la catedral de Armagh.


Un dicho popular inglés recoge una enigmática tradición que hace referencia al tejo como el ser vivo más longevo:

Las vidas de tres zarzos, la vida de un perro.

Las vidas de tres perros, la vida de un caballo.

Las vidas de tres caballos, la vida de un hombre.

Las vidas de tres hombres, la vida de un águila.

Las vidas de tres águilas, la vida de un tejo.

La vida de un tejo, la longitud de una era.

Siete eras desde la creación hasta el día del Juicio.

(Robert Graves)


Texto: Ignacio Abella
Dibujos: Ignacio Abella y Fernando Fueyo
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