El tejo de BermiegoEL TEXU L'IGLESIA

Un número cercano a los doscientos ejemplares censados hasta la fecha junto a iglesias y ermitas de toda Asturias, nos dará una idea de la vitalidad de la antigua costumbre y de la importancia de este patrimonio biológico y cultural que en gran parte debemos a los vecinos y curas párrocos que continúan plantando renuevos, sosteniendo, custodiando su árbol.

Cuidándolo hasta el punto de no cortar siquiera una de sus ramitas como nos contaba en Quirós un abuelo de Bermiego. Quienes entre los párrocos hemos oído a menudo la expresión de que "el tejo tiene un alto sentido simbólico y religioso" y conocemos muchos casos de curas que se han ocupado activamente de la salud del texu l'iglesia o lo han plantado en las inmediaciones del templo. Ellos son por otro lado los administradores del campu l'iglesia y a ellos concierne cualquier decisión o actuación sobre este terreno y los árboles que en él se encuentran. Pero evidentemente estos tejos que han sido de conceyu, pertenecen también de algún modo a todos los vecinos y al municipio y como especie protegida y patrimonio natural y tradicional, compete también su protección al Gobierno del Principado. No es por supuesto cuestión de propiedad, es sencillamente una responsabilidad que compartimos todos, pues antes de nada, este este incomparable conjunto de árboles seculares con todo su bagaje de tradiciones ancestrales y su enorme valor simbólico y espiritual, pertenecen a la humanidad en su conjunto y deberían entenderse como Patrimonio de la Humanidad. Su conservación en última instancia es por tanto de interés general y solo puede abordarse cualquier plan al respecto, teniendo en cuenta todas las sensibilidades y adoptando el mismo espíritu de cooperación que el tejo representa.

Un ejemplo perfecto de esta sensibilidad son estas líneas entresacadas de la hoja parroquial de Santa Eulalia de Selorio (del 13 de diciembre de 1990), escritas tres días después de la caida del enorme teixo que había junto a la iglesia. Sirvan también de homenaje póstumo a su autor, D.José Álvarez y como reconocimiento a la labor constante de otros muchos curas y paisanos que siguen cultivando tejos igual que lo hicieron sus antecesores por generaciones:

"Fue el 10 de diciembre,día de Santa Eulalia"...

..."Este texu de una altura de 17 m. y 2 m. de diámetro"...

..."fue la alegría de miles de niños jugando en su espesura a través de los siglos"...

..."Cuantos sentimos este trance prometemos que en su lugar brote un sucesor para que presida el valle de Selorio muchos siglos"...

Hemos de señalar también que en ocasiones los viejos tejos de conceyu se encuentran en la plaza, junto a los molinos u otros lugares públicos y su responsabilidad directa recae entonces sobre los ayuntamientos y vecinos. Conocemos también numerosos casos en los que se han preocupado directamente de la salud y la reproducción de su árbol.

Pero frente a estas numerosas acciones positivas, existe también una realidad generalizada de abandono y descuido. Es posible que la propia responsabilidad compartida haya derivado en común negligencia y es importante recordar que en esta relación arcaica con nuestros tejos se encuentra una parte de nuestra historia, identidad y cultura.


Texto: Ignacio Abella
Dibujos: Ignacio Abella y Fernando Fueyo
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