15 - Diciembre - 2001
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LA CONSERVACION DEL OSO PARDO EN LA CORDILLERA CANTABRICA
Este otoño ha sido uno de los más productivos en alimento durante los últimos años, beneficiando la conservación de la población osera cantábrica.
Los osos que sobreviven en la Cordillera Cantábrica han disfrutado durante este otoño de la abundante comida que han producido los ecosistemas naturales de esta cadena montañosa. En especial, los bosques de roble y castaño de áreas como el Parque Natural de Somiedo en Asturias, han producido una de las mayores cosechas de frutos de los últimos años.
Esta abundancia de comida ha permitido a los osos alimentarse abundantemente, y, por lo tanto, los oseznos nacidos este año, han podido crecer y engordar suficientemente como para poder afrontar con garantías de supervivencia el próximo invierno, que se avecina también frío y con nieves abundantes.
Sin embargo, en el año 2.001 también se ha podido constatar que los osos continúan teniendo graves peligros que ponen en riesgo su supervivencia.
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Las trampas, colocadas por cazadores furtivos en las áreas oseras, siguen causando mucho daño a los osos y se convierten en uno de los principales factores de peligro, que impiden a la población osera aumentar como debiera, garantizando la total conservación de esta especie salvaje.
Cada año, son localizados osos donde la ausencia de una de sus extremidades, nos confirma que han caído en una trampa.
Con seguridad, algunos osos que quedan sujetos en trampas formadas por cables de acero, mueren sin que puedan llegar a liberarse. . Otros, consiguen escapar de la trampa, ya que ésta, amputa totalmente una mano o un pie.
En esta situación, algunos osos consiguen sobrevivir y cuando son vistos, nos dan el testimonio del gran sufrimiento que han debido de padecer para poder seguir viviendo en libertad.