Boletín nº2                                                                                            Octubre 2009  
El reto de devolver las carroñas a la naturaleza
 
 
Durante los últimos años, la prensa se ha hecho eco de los supuestos ataques de los buitres a la ganadería doméstica. ¿Realidad, falso?. Fuera como fuera, el hecho real es que las aves carroñeras han perdido socialmente su imagen de especies beneficiosas para el medio ambiente y muy especialmente para  garantizar la sanidad animal al consumir los cadáveres e impedir de manera natural la presencia de enfermedades.
 
 
Desde que en el año 2004, se comenzara a aplicar en España el Reglamento Europeo que ha obligado a retirar miles de cadáveres de animales domésticos de los espacios naturales hasta finales del año 2009 en el que podrá ser aplicado el nuevo Reglamento que contempla la posibilidad de devolver estos cadáveres a la naturaleza e integrarlos en las cadenas tróficas de las diferentes especies que las consumen, han pasado casi siete largos años de crisis alimentaria.
 
Como sucede en todas las crisis, incluida la económica que parece que estamos padeciendo, sólo se hacen visibles cuando nos afectan. En el recuerdo tenemos las primeras noticias de ataques de buitres a ganado doméstico en regiones como Navarra o Aragón que hicieron saltar la voz de alarma ante el escepticismo de quienes conocíamos bien el comportamiento nada agresivo de estas aves carroñeras.
 
 
 
 
 
Sin embargo, nadie movió un dedo por dar solución a este grave problema hasta que siendo Ministra la Señora Narbona, el Ministerio decidió poner en marcha un plan de construcción de muladares que diera solución a un problema que en aquel momento el propio Ministerio consideraba necesario a causa de la “alarma social” que estaba produciendo esta situación de hambruna de los buitres y los consiguientes daños causados a la cabaña ganadera doméstica.
 
  
 
  Fotografía ovejas junto a buitres que están consumiendo una carroña
La correcta alimentación de los buitres no debería de haber dado nunca origen a tan lamentables situaciones de denuncia de la peligrosidad de las aves carroñeras. La inmensa mayoría de ellas totalmente infundadas, ya que los buitres nunca han modificado ningún comportamiento, ni mucho menos desarrollado agresividad.

Muestra de ello puede ser las imágenes captadas por las cámaras automáticas del Fapas en el seguimiento de la alimentación de los buitres donde podemos ver que las ovejas comparten con curiosidad el mismo prado que los buitres mientras estos se dan su festín mañanero
 
 
Aquella situación nos hizo llegar a comentarle desde el Fapas a la Ministra la reflexión de cómo era posible que un Ministerio de la categoría del de Medio Ambiente del Gobierno de España pudiera tomar una medida finalmente a causa de la alarma social. ¿No debería de tener el propio Ministerio capacidad técnica y científica para evaluar esa situación ya con mucha anterioridad?, y por tanto, haber adoptado soluciones a la crisis de las aves carroñeras sin necesidad de alarmas sociales.

La reflexión podemos seguir trasladándola a la inmensa mayoría de las Comunidades Autónomas, cuyas competencias han sido durante estos años precisamente la de velar por la conservación de los recursos naturales, garantizar la estabilidad de la biodiversidad, etc.

Sin embargo, la respuesta a muchos de los problemas planteados por la desaparición de cientos de cadáveres de esos espacios naturales ha sido la de valorar situaciones totalmente contrarias a la realidad. Por ejemplo: si hiciéramos un análisis de las medidas de gestión del lobo, comprobaríamos cómo ha aumentado el número de ejemplares a eliminar como medida de gestión de la especie ante la insólita consideración de que las poblaciones de lobo han aumentado en determinados territorios.

La pregunta sería, ¿ha aumentado la población lobera durante estos años?, o deberíamos de buscar una respuesta más vinculada a procesos ecológicos en donde la disminución de las oportunidades de encontrar alimento a coste energético cero ha provocado una mayor presión de la población de lobos sobre la ganadería doméstica.

¿Cuál debería de haber sido entonces la medida de gestión?, ¿matar lobos o devolver las carroñas a la naturaleza?. Resulta evidente que lo segundo. En cambio, muchas administraciones han optado por lo primero, eliminar la población lobera bajo supuestos falsos de aumento poblacional, valorando la escalada de daños que ha aumentado considerablemente desde que se ha aplicado el Reglamento Europeo de Encefalopatías.
 
Investigación
Recientemente se ha celebrado un congreso en Praga donde se trataba la importancia de las carroñas en la alimentación de fauna carnívora. Lo cierto es que hay poca información sobre los aprovechamientos de carroñas domésticas por este tipo de fauna y son más los estudios que hacen relación al consumo de carroñas de animales salvajes.

Los pocos trabajos que hacen referencia directa al consumo de carroñas domésticas por parte de fauna carnívora en la Península Ibérica, están relacionados con los trabajos del FAPAS en el seguimiento y control de la población de oso pardo a través de la utilización de cámaras fotográficas, aunque anteriormente ha sido Clevenger, el investigador americano que radiomarcó un oso en León quien consiguió evaluar la utilización de las carroñas por parte de esta especie salvaje.

En relación a trabajos sobre la ecología del lobo, hay referencias a la importancia de las carroñas domésticas en el mantenimiento de poblaciones estables y diversos investigadores hacen referencia a ello. Pero no hay mayores datos de información científica sobre cómo ha podido influir la desaparición de las carroñas en estas poblaciones loberas.
 
 
 
EL NUEVO REGLAMENTO DE LA UNION EUROPEA PERMITIRA A LAS COMUNIDADES AUTONOMAS DECIDIR SOBRE EL APROVECHAMIENTO DE LAS CARROÑAS DOMESTICAS POR PARTE DELA FAUNA SALVAJE
 

 

 

Ha sido necesario hacer un gran esfuerzo para conseguir que la Unión Europea tenga en cuenta la importancia de conservar la biodiversidad a través del aprovechamiento de las carroñas domésticas, siendo éstas, un recurso trófico que ha permanecido en los espacios naturales durante cientos de años, llegando a formar parte de las estructuras que han permitido sobrevivir a determinadas especies que las explotan.

Revalorizar la importancia de las carroñas para conservar no solo las aves carroñeras, si no también a una amplia comunidad de carnívoros que hasta hace pocos años no había sido bien estudiado, supuso hacer llegar estos criterios a muchas personas vinculadas con el medio ambiente, la política y la gestión administrativa.
  

 

    
Roberto Hartasánchez entrega el documento elaborado por FAPAS a la Eurodiputada Rosa Miguélez en su despacho en Bruselas.  
Realizar informes y visitar a las personas responsables ha dado como resultado que finalmente la Unión Europeo ha redactado un nuevo Reglamento en el que se incluyen las posibilidades de que las carroñas de animales domésticos vuelvan a formar parte de las estructuras ecológicas de los territorios.

Este documento aún no ha sido aprobado definitivamente, pero se espera sea de aplicación directa en los Estados Miembros a partir de 2010. Será entonces cuando muy posiblemente tengamos que iniciar una nueva lucha para que las Comunidades Autónomas permitan aplicar las normas para la recuperación de las carroñas.
 
 
Dificultades
Desde el FAPAS, no podemos ocultar que aunque los mayores pasos ya se hayan dado, las dificultades para que el nuevo Reglamento se aplique van a ser también muy arduas. Una de las mayores dificultades va a estar en la inercia que tienen las administraciones a no modificar situaciones ya establecidas. Una de ellas, la cómoda situación y el rentable negocio establecido con la retirada de las carroñas de animales domésticos para su incineración o transformación en piensos y grasas.

Tenemos por ejemplo el caso de Asturias donde la empresa PROYGRASA, empresa vinculada al propio Gobierno Regional, antes de la aplicación del Reglamento que obliga a la retirada de los animales muertos se encontraba en una situación económica francamente difícil, es hoy día una empresa estatal boyante y altamente rentable. Evidentemente gracias a la recogida de unos productos por los cuales ya cobran y que luego transforman y comercializan.

Pero posiblemente los mayores inconvenientes para poder recuperar esta estabilidad ecológica que ofrecen las carroñas a la supervivencia de la fauna carnívora, venga de determinados sectores de investigadores y técnicos obsesionados por valorar exclusivamente aquellos procesos en los que no interviene el hombre y cuyas referencias siempre están cercanas a hábitats no humanizados. Modelos de ecología de grandes espacios en América, Asía, etc. pero que en la práctica nada tiene que ver con la exclusiva realidad de los procesos ecológicos de territorios intervenidos por el hombre desde hace miles de años como es el caso de las montañas ibéricas.

En esos casos, encontraremos, como ya hemos encontrado, permanentes inconvenientes en valorar que las carroñas de fauna doméstica son tan o más importantes que las producidas por fauna silvestre y por tanto no poner en marcha las acciones de gestión, tanto políticas como técnicas que hagan que el nuevo Reglamento Europeo sea verdaderamente eficaz para salvaguardar los intereses de la biodiversidad en España.
 
 
 
INFORMACIÓN GRÁFICA
Proyecto de Control Fotográfico
 
Cada carroña en la naturaleza ofrece una oportunidad de alimentación a coste cero a una gran cantidad de especies salvajes
 
La utilización de equipos autónomos de fotografía digital, nos sigue permitiendo conocer cómo es el aprovechamiento de las carroñas por parte de la fauna silvestre, asi como las interacciones entre diferentes especies que explotan estas carroñas, la intensidad y frecuencia de esa explotación.

La experiencia de trabajo del Fapas después de más de 10 años de utilización de cámaras fotográficas para hacer seguimiento de la utilización de las carroñas por parte de la fauna silvestre, nos permite determinar con gran exactitud aspectos tales como que:
  • Las carroñas en la naturaleza, cuando proceden de procesos ganaderos en extensivo no condicionan  comportamientos extraños en la dinámica de las poblaciones
  • En el caso de lobos u osos, las carroñas de animales domésticos forman parte de su alimentación natural y tradicional siendo absolutamente necesarias para garantizar la estabilidad de las poblaciones
  • Los osos alcanzan su mayor grado de supervivencia, cuando las crías de segundo año y que van  a independizarse de su madre, han consumido carroña en el periodo anterior a su emancipación
 
En esta secuencia se comprueba el proceso de eliminación
de una carroña de ganado vacuno
 
El oso alimentándose del cadáver de una vaca
rtir alimento
Unas horas más tarde, el oso ha arrastrado el cadáver hacia el exterior
 
Entonces ha podido ser localizado con mayor facilidad por
los buitres ya que la carroña ha quedado en parte
al descubierto tras haber sido sacada por el oso.
  
Los buitres vuelven a arrastrar la carroña hacia el interior
y terminan con su festín
.
 
 
 
 
 
 
LOBOS OSOS Y OTRA FAUNA CARROÑERA
La interacción entre lobos, oso y otra fauna también es muy intensa, tal como podemos comprobar constantemente con el seguimiento de estas carroñas en la naturaleza
 
 
 
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  Fondo para la Protección de los Animales Salvajes
  Las Escuelas de La Pereda s/n. 33509 Llanes, ASTURIAS.
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