domingo, 19 de noviembre de 2017

LA DIFERENCIA ENTRE UN JABALÍ Y UN OSO

Que no engañen a nadie. Los disparos sobre los osos confundiéndolos con jabalís solo tienen una justificación, se dispara a ciegas en las cacerías


La Ley de Caza lo dice muy claro, al disparar se debe de hacer identificando perfectamente  hacia lo que se dispara.

Los disparos sobre los osos, causa   demasiado frecuente en terrenos gestionados por la Junta de Castilla y León ( hemos de deducir que solamente una parte de los que se producen  se llega a descubrir ), pone  de manifiesto   la  anarquía en la gestión de las cacerías en  áreas oseras.

Las diferencias entre un oso y un jabalí son notables y solo  el efectuar disparos sin  identificar   a lo que se está disparando   justifican los errores. Una  forma de cazar mucho más frecuente de lo que con seguridad estén dispuestos a admitir   los colectivos de cazadores, incluida la  Federación Nacional de Caza.



Las características fisonómicas,  el estilo de andar, las diferencias de tamaño  e incluso el color, deben de ser elementos característicos que permiten  a un cazador  identificar con detenimiento si dispara a un jabalí o a un oso.

Lamentablemente, la conservación del oso  en el área oriental de la cordillera Cantábrica está sujeto a esta  circunstancia permanente de confundir osos con jabalís y disparar sobre ellos. 

Nos preguntamos que si esto sucede en   una Reserva Regional de Caza, qué no estará sucediendo en los cotos de caza que carecen apenas de gestión, y  cuyos terrenos están incluidos  dentro del Parque Natural de Fuentes Carrionas que también  es hábitat de los osos.