viernes, 11 de agosto de 2017

ILUSIONES ÓPTICAS


En ocasiones, las fotografías que captan nuestras cámaras por la noche pueden llevarnos a engaño.

En esta secuencia vemos un oso que aparenta tener algún problema en el pelaje.




La realidad es más sencilla: se trata de una hembra de coloración parda muy clara, casi rubia. Y acaba de cruzar el río que está a escasos metros de la cámara. Esa diferencia de color se debe al contraste entre el pelo seco y el mojado, amplificado por los leds infrarrojos.