miércoles, 30 de agosto de 2017

EL TRABAJO DEL FAPAS PARA LA PROTECCIÓN DEL OSO DA SUS FRUTOS

A principios de los años 90, el FAPAS inició su proyecto de plantaciones “Frutos para el Oso”, 

esos frutos son ahora ya toda una realidad.

Comenzamos los trabajos después de  años en los que el esfuerzo estaba más centrado en la lucha contra el furtivismo. Durante los últimos años de la década de los 80, la muerte de osos era habitual en territorios como el actual Parque Natural de Somiedo. 

Acabar con el furtivismo osero, era el principal objetivo del FAPAS

Foto  histórica en donde se realiza   la incautación de pieles de oso y se detiene al cazador furtivo,  en una operación de trabajo conjunto entre el Seprona y  FAPAS. La Administración Regional de Asturias que acababa de declarar Somiedo Parque Natural, cerraba los ojos y los oídos si se enteraba de la muerte de algún  oso.

Una vez pasada  la época del furtivismo, el FAPAS puso en marcha  un proyecto de recuperación de cultivos abandonados. Para eso compramos el tractor y alquilamos fincas plantando maíz.

Las viejas fincas  abandonadas  que durante décadas eran plantadas de maíz, volvieron a ser trabajadas y sembradas.

Pero para que el maíz no fuera comido por el jabalí, cada plantación estaba protegida por un cierre metálico, y solo podía ser superado por el oso   al subirse por el paso elevado que se construía en cada finca.


Monchu y Alfonso  comprueban las plantaciones, hay que revisarlas periódicamente y comprobar si todo el esfuerzo sirve para algo. Nos preguntábamos si los pocos osos que quedaban se atreverían a pasar  al interior del cercado.


Y sí que pasaban, y se debían de entretener un buen rato comiendo panojas tiernas de maíz. No había duda alguna,  donde entraba el oso, la plantación desaparecía.

Al ver la utilidad de las plantaciones y que había decenas de fincas de cultivo totalmente abandonadas, decidimos poner en marcha  la campaña de  plantación de árboles frutales.  Si crecen, algún día darán frutas.


Máquina de ahoyar y fuerza  de  los estudiantes en prácticas  permitieron limpiar y preparar las fincas para comenzar a plantar cientos de  manzanos.

Diez años después,  estos mismos manzanos que estamos viendo y que plantó el FAPAS  ya son árboles que dan frutos. Pero no se pierden ni tan siquiera se caen al suelo, para impedirlo, está el oso que los aprovecha.


Ahora, cada año, el número de hembras reproductoras garantizan con sus crías la recuperación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica. Detrás de este éxito, se encuentran miles de horas de trabajo de conservación, día a día, sin pausa. Lo estamos consiguiendo.

Mira  el vídeo a ver  si reconoces quién es este ejemplar

EL TRABAJO DEL FAPAS PARA LA PROTECCIÓN DEL OSO DA SUS FRUTOS from FAPAS on Vimeo.

Aprende a diferenciar osos por sus marcas. Mírate la  noticia Chita se recupera