Boletín del FAPAS julio 1.999 nº 66

 

La conservación del lobo en la Península Ibérica es motivo en estos momentos de un denodado debate entre especialistas.

Unos lo consideran una especie en expansión y por tanto fuera de peligro. Otros la consideran en grave peligro, amenazada y con un fuerte riesgo de extinción. ¿A quién creemos?.

EL QUEBRANTAHUESOS EN ESPAÑA

Querida/o amiga/o:
E
n Diciembre de 1.981, hace ya 18 años la prestigiosa revista Quercus, publicaba un artículo firmado por Rafael Heredia donde se planteaba la posibilidad de desarrollar un programa de recuperación del Quebrantahuesos en los Picos de Europa.

Heredia, experto en el tema, diseñaba con buen criterio un planteamiento de trabajo mediante la cría en cautividad y la utilización de jóvenes quebrantahuesos pirenáicos, para conseguir la expansión de la especie fuera de su casi único hábitat, (por aquel entonces aún quedaba algún ejemplar en Cazorla).

De manera inmediata, la propuesta de Heredia dio origen a una fuerte discusión entre supuestos técnicos y especialistas en la materia que derivó en las páginas de la propia revista Quercus en números sucesivos en una oposición frontal a desarrollar tal proyecto de recuperación en los Picos de Europa.

Dieciocho años después, los especialistas que trabajan actualmente en la conservación de esta especie, principalmente la Fundación Quebrantahuesos proponen de nuevo el programa para recuperar la especie en los Picos de Europa. Básicamente, la filosofía de aquel viejo proyecto de Heredia y el moderno de la Fundación, son coincidentes. ¿Dónde han quedado los reacios posicionamientos científicos de aquellos especialistas a quienes el tiempo ha demostrado que no estaban acertados en sus consideraciones?

La lástima es que se perdieron dieciocho años de trabajo para proteger una especie que aún se encuentra enquistada en el Pirineo y con graves problemas de conservación.

Pero el tema del Quebrantahuesos, aún habiendo sido todo un ejemplo de necedad pseudocientífica, parece no haber servido para establecer de manera general el modelo de comportamiento de las personas que trabajan en la conservación en España. Ahora el lobo y su conservación-protección da pie a un nuevo debate en el que unos técnicos afirman que se está extinguiendo y otros que está aumentando. ¿A quienes debemos creer?.

O sería mas fácil preguntarse por las razones que impulsan a unos y otros a tan diferentes criterios.

La conservación de la fauna silvestre en España se ha convertido en un suculento pastel que cada uno intenta llevarse a su casa. Recursos económicos para sostener interminables trabajos de investigación que perpetúan sueldos pero que impiden por falta de conclusiones científicas, aplicar modelos de trabajo operativos de conservación.

Quizás sea el momento de plantearse que en la Península Ibérica existe una nueva especie salvaje que podríamos clasificar «Científicus plumerus», y es que a algunos ya se les nota demasiado por el rastro de plumas que van dejando allí donde se sientan a dar su discurso .

Roberto Hartasánchez (Presidente del FAPAS)

EL PROYECTO OSO - PROGRAMA LIFE

La primavera ha sido una estación del año plena de actividades vinculadas al Programa Life de la Unión Europea para la conservación del Oso pardo en Asturias.

Finalizados los trabajos de preparación de la tierra hasta que en septiembre se plante el cereal, otras actividades han sido llevadas a cabo con el ánimo de mejorar la protección del oso.

 

 

Alejandro sujeta el protector de plástico especial para favorecer el crecimiento del plantón de cerezo y a la vez protegerlo del ramoneo de los corzos y animales domésticos como cabras y ovejas.

Los terrenos donde se plantan los cerezos son fincas particulares que ya están abandonadas. Antes de plantar los árboles es necesario proceder a la limpieza del terreno, de esta manera se evita también la acción del fuego.

PLANTACION DE CEREZOS EN EL VALLE DEL TRUBIA

Si en el invierno pasado escogimos los valles y montañas de Amieva para plantar los cerezos silvestres, esta primavera hemos escogido el Valle del Trubia en el centro mismo de la región.

Se trata de un valle que representa el límite de la ocupación del oso hasta el centro de Asturias. Su trazado perpendicular a la costa Cantábrica le convierte en un medio físico excepcional para que el oso habite en él. De hecho, y aunque parezca extraño hasta el propio Concejo de Oviedo, llegan esporádicamente algunos ejemplares para alimentarse de cerezas.

Sin embargo, y a lo largo de los últimos años, este valle ha sido objeto de una fuerte presión por parte de los cazadores furtivos, pese a que las zonas mas altas están comprendidas dentro de una Reserva Regional de Caza.

CENTRO AMBIENTAL PARA LA PROTECCION DEL HABITAT DEL OSO

Nos hemos puesto en contacto con los ayuntamientos cuyos territorios comprenden el valle de Trubia. La idea es utilizar una vieja escuela y reconvertirla en un Centro Ambiental para la Protección del Oso pardo desde el cual se coordine todo el trabajo de plantación de cerezos en el valle a lo largo de los próximos tres años.

Dado que ya el año pasado y este no hemos podido poner en marcha los Campos de Trabajo al haber tenido que dejar la casa de la Faeda, nos planteamos volver a ponerlos en marcha aprovechando la plantación de cerezos en el Valle del Trubia.

Con la cesión de la escuela por parte de un Ayuntamiento dispondríamos también de un lugar para acoger a grupos de voluntarios que pudieran venir a echar una mano en las plantaciones durante casi todo el año.

Así que en cuanto tengamos en marcha la planificación de los nuevos Campos de Trabajo, lo indicaremos en el Boletín que esperamos sea para el próximo.

En los pueblos, muchas escuelas rurales se encuentran abandonadas.

Las organizaciones conservacionistas pueden encontrar en ellas un lugar excelente para instalarse y desarrollar sus actividades

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